Reynosa (México), 22 jun (EFE).- Los padres de una de las 14 personas que fueron asesinadas el pasado sábado en varios ataques de grupos criminales en la ciudad de Reynosa, norte de México, reclamaron este lunes justicia por la muerte a sangre fría, y al parecer al azar, de su hijo.

Con la cifra oficial de 14 asesinados, mientras que algunas versiones ponderan entre 23 a 26 los muertos, las ejecuciones han conmocionado al estado de Tamaulipas y al país por la saña con la que fueron cometidas a plena luz del día.

Un comando armado a bordo de, por lo menos, 3 vehículos asesinó a civiles que se encontraban a su paso en diferentes colonias (barrios) de Reynosa, entre ellos Almaguer, Lampacitos, Unidad Obrera y Bienestar, todas ubicadas al noroeste de la ciudad.

EXIGEN JUSTICIA

VIDEO: EFE

“A mí no me interesa quién haya sido ni qué grupo, ni nada, yo lo que exijo es justicia porque mi hijo era un muchacho con futuro, trabajador estudioso y respetuoso de toda la gente y de todos”, dijo en entrevista con Efe, Pánfila Flores, madre de Fernando Ruiz Flores.

La mujer inconsolable y en medio del llanto recordó que a su hijo “le gustaba ayudar y servir a quién podía, por eso él quería estudiar enfermería y después licenciarse como médico”.

Recordó que Fernando, de 19 años, era el menor de cinco hermanos y recien se había graduado como técnico en enfermería, pero aspiraba a ser médico, pero todo se vino abajo tras el ataque mortal.

Además, la mujer exigió a la acaldesa Maki Ortiz Domínguez; al gobernador del estado, Francisco García Cabeza de Vaca, y al presidente Andrés Manuel López Obrador, atender la creciente violencia en la entidad, colindante con Texas, EE.UU.

“Les exijo a las autoridades que pongan atención aquí en la frontera por qué es un infierno lo que están haciendo, mi hijo murió como si fuera un delincuente y no era un delincuente, era una gente trabajadora y honrada”, señaló Pánfila.

Mientras tanto el padre de Fernando, Jaime Ruiz Martínez, recordó, abatido, la sangrienta escena en la que encontró a su hijo.

“Fernando era de los últimos, estaba tirado y allí donde estaba mi hijo estaba otro muchacho compañero suyo, también muerto, mi hijo estaba como a 3 o 4 metros y también estaba tirada una señora que mataron inocentemente, estaba esperando el transporte”, relató.

PRESIDENTE LAMENTA LOS ASESINATOS

El presidente López Obrador lamentó hoy los asesinatos y calificó de “cobarde” el ataque además de instruir a la Fiscalía General de la República (FGR) para que atraiga el caso.

“Todo indica que en Reynosa no fue un enfrentamiento sino un ataque artero contra inocentes que costó la vida a 14 personas”, indicó en su conferencia de prensa de todos los días al tiempo que envió el pésame a los familiares de las víctimas.

Afirmó que las personas asesinadas no estaban en plan de confrontación, como este lunes lo aseguró la alcaldesa Ortiz Domínguez, quien dijo en entrevista con la periodista Carmen Aristegui que los asesinatos habían sido producto de “balas perdidas” durante enfrentamientos entre grupos delincuenciales.

Luego de la instrucción del presidente, la FGR dijo que desde el sábado hasta este lunes ha habido enfrentamientos violentos, homicidios y diversos delitos del fuero común y federal que dejaron, hasta el momento, 19 personas fallecidas, varios lesionados y un sujeto detenido, en la ciudad de Reynosa.

Acerca del detenido Jonathan “R”, la Fiscalía indicó que será puesto a disposición de las autoridades judiciales federales luego de que durante su detención se le encontró un arma larga de uso exclusivo del Ejército mexicano.

La FGR calificó los delitos como de “la más alta violencia”, los cuales, dijo, son consecuencia de la lucha territorial de grupos delictivos de Río Bravo, Tamaulipas, contra los cárteles que operan en la ciudad de Reynosa.

Los tiroteos provocaron la movilización del Ejército, la Guardia Nacional, la Policía estatal y la fiscalía del Estado, que se desplegaron por toda la ciudad.

La frontera de Tamaulipas con Estados Unidos ha sido escenario de hechos violentos el más sonado ocurrió el 22 de enero pasado cuando se hallaron 19 cuerpos calcinados, 16 de ellos guatemaltecos, en una camioneta en el poblado de Santa Anita, del municipio de Camargo.

En el estado de Tamaulipas opera el Cártel del Golfo, organización criminal en la que distintos grupos mantienen una violenta disputa interna para controlar un territorio clave para el tránsito de droga y el tráfico de personas.