Publicidad

Miami, 24 ene (EFE).- La primera ejecución en Florida desde 2019 fue programada para el 23 de febrero, día en que Donald David Dillbeck, de 59 años y condenado por el asesinato de una mujer en 1990, recibirá una inyección letal, según la orden firmada por el gobernador del estado, el republicano Ron DeSantis.

Según la sentencia de la Corte Suprema de Florida, Dillbeck, que se había fugado de la cárcel donde cumplía una condena a cadena perpetua por matar a un funcionario público, asesinó a puñaladas a Faye Vann en el estacionamiento de un centro comercial de Tallahassee, la capital del estado, en 1990.

La ejecución de Dillbeck será la primera en el estado de Florida desde la de Gary Ray Bowles de 2019.

De acuerdo con documentos judiciales, a finales de los años 70 del siglo pasado Dillibeck causó la muerte del alguacil del condado de Lee, Dwight Lynn Hall.

DeSantis firmó la orden de ejecución de Dillibeck este lunes, el mismo día en que señaló que quisiera que en Florida no se requiriera la unanimidad del jurado para imponer una sentencia de muerte.

Así era hasta que en 2017 el gobernador de Florida, Rick Scott, firmó una ley que armoniza la legislación del estado con el fallo de la Corte Suprema de EE.UU. que considera “inconstitucional” condenar a muerte por mayoría simple y exige la unanimidad del jurado.

DeSantis señaló el lunes que Nikolas Cruz, que mató a 17 estudiantes y personal en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas de Parkland en febrero de 2018, pudo evitar una sentencia de muerte porque el jurado no logró unanimidad.

Según una web dedicada a la pena de muerte en Florida, desde 1976 se han ejecutado a 101 condenados y hay 323 personas, tres de ellas mujeres, esperando en el “corredor” de la muerte” que se cumpla su sentencia.

Publicidad