Miami, 10 ene (EFE).- Tras alcanzar un nuevo récord de contagios de la covid-19 la semana del 31 de diciembre al 6 de enero (397.114), Florida (EE.UU.) sumó el sábado y domingo pasados un total de 126.704 nuevos casos positivos, mientras expertos creen que las infecciones por la variante ómicron podrían llegar a su pico en el estado esta semana.

Florida verificó 77.156 y 49.548 nuevos casos el sábado y domingo pasados, respectivamente, según los datos divulgados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), tras una semana (del 31 de diciembre al 6 de enero) en que alcanzó un nuevo récord al totalizar 397.114 contagios con una tasa de positividad del 31,2 %, la más alta durante la pandemia.

Para esa semana se notificaron 44 nuevos fallecimientos, lo que eleva el total acumulado a 62.688 muertes.

Según expertos de la Universidad de Florida (UF) el pico de infecciones por la variante ómicron de coronavirus en Florida podría alcanzarse esta semana y la mayor parte de la población resultar contagiada por la ola de esta variante.

“Probablemente del 70 al 80% de la población del estado se infectará en esta ola o ya se ha infectado en una ola anterior”, dijo el epidemiólogo de la UF Ira Longini, recogió el canal News Channel 8.

Si bien la variante ómicron está siendo más trasmisible, resulta menos letal que la anterior, la denominada delta.

Mientras la ola de contagios sigue su escalada en todo el mundo, las autoridades sanitarias chipriotas informaron hoy de la detección de hasta 25 casos de infección con una versión combinada de las variantes delta y ómicron de la covid-19 que han denominado deltacron.

Con respecto a las hospitalizaciones por la covid-19, el total alcanzado hoy (9.579 pacientes) representa el 21,5 % del número de camas disponibles en Florida, un salto preocupante respecto a meses recientes, según cifras reportadas por la Asociación de Hospitales de Florida (FHA, en inglés).

Estados Unidos alcanzó este lunes los 60,7 millones de casos de la covid-19 y 838.000 fallecimientos, según el recuento independiente realizado por la Universidad Johns Hopkins.

El aumento de casos ha empezado a pasar factura en algunas instituciones de Florida como el Holy Cross Health Hospital, en Fort Lauderdale, al norte de Miami, donde la unidad de partos tuvo que cerrar la semana pasada a causa de la escasez de personal y ha obligado a otros centros médicos vecinos a recibir a las embarazadas que han sido derivadas.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, volvió la semana pasada a pedir en una rueda de prensa a la Administración de Biden más tratamientos con anticuerpos monoclonales para combatir el repunte de casos de la covid-19.

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