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Doha, 11 feb (EFE).- Sentado sobre la moqueta de un salón del hotel Delta Marriot, Mayuko Fujiki (Osaka, 1975) respira aliviada después de haber conseguido el objetivo: la clasificación olímpica por equipos y para el dúo.

Tendrá España la máxima representación en la natación artística en París y, en voz baja, piensa en la posibilidad de medalla, algo que no consigue desde los Juegos de Londres, donde Andrea Fuentes y Ona Carbonell fueron plata en el dúo, el equipo fue bronce y, a la vuelta, estalló el caso Tarrés.

Pregunta – ¿Objetivo cumplido con la clasificación olímpica?

Respuesta: Este era claramente el objetivo; no tanto el dúo, porque queríamos ir al máximo con el equipo y entonces teníamos también la clasificación por equipos. Hemos focalizado, sobre todo en el equipo, a asegurarnos para no cometer penalizaciones. Hemos trabajado mucho, especialmente en las rutinas libres y en el acrobático, pero no queríamos arriesgar nada. En cada rutina hemos utilizado una estrategia diferente y hemos tomado buenas decisiones, especialmente en el equipo técnico.

P – Haber conseguido la plata en el equipo técnico, demuestra que el oro del verano pasado en Fukuoka no fue una casualidad y que España ha vuelto a lo grande a estar entre las mejores, ¿no?

R – Este equipo técnico era muy importante porque estuvimos luchando contra Italia como cuarto o quinto del mundo hasta hace dos años; el año pasado hubo muchos equipos que cambiaron su dinámica por el nuevo reglamento, pero este año, que ha habido más calma con el nuevo, Italia ya no es nuestro rival y China y Japón han mostrado resultados consistentes.

P – ¿La idea es darle una vuelta más al acrobático para optar a medalla en los Juegos?

R – Es un ejercicio muy delicado porque no cuentan nada más que las acrobacias. Son siete subidas y, si no se hacen bien, supone directamente una penalización. En este Mundial podíamos jugar con dos subidas más, pero hemos decidido que no, porque si nos caemos podríamos irnos al séptimo o al octavo puesto y empezar el Mundial así sería muy duro para nosotros para el resto de rutinas.

P – Es importante mejorar el acrobático, pero también mejorar el libre…

R – Tenemos cuatro acrobacias dentro del equipo libre y tampoco hemos arriesgado. Tenemos que mejorar muchísimo esto y también los híbridos, pensar qué tipo de música para jugar con la altura, porque cuanto más nadamos, la altura más baja. Tengo que repensarme más la rutina, alejarnos un poco de la seguridad de aquí, porque tenemos que ir a luchar.

P – En todo caso la seguridad del dúo técnico (Alisa Ozhogina e Iris Tió) es indudable…

R – Han nadado muy bien, hemos subido. Creo que somos el único país que ha subido de dificultad en cada rutina de la semifinal a la final. Hemos tenido que entrenar en la piscina del hotel para ello y conseguir aumentar la dificultad.

P – Pero se tiene que producir una mejora en el dúo libre…

R – En los libres hemos quitado bastantes cosas de técnica de movimientos para meter híbridos de piernas para ir seguras y no coger penalización. También tengo que corregir cosas de música para añadir más partes artísticas y enfocarnos más en dificultad.

P – ¿Para los Juegos va a mantener la misma estructura en todas las rutinas o se van a producir muchos cambios?

R – Después de Fukuoka hicimos cambios en tres rutinas. Es mejor quedarnos con esto, aunque dándole un toque diferente.

P – ¿Está contenta con la apuesta que hizo del dúo a dos años de Tokio, una apuesta joven y arriesgada?

R – Alisa e Iris actúan como si fueran hermanas. Se parecen mucho, no solo por el movimiento de piernas, también por cómo funcionan, cómo se comunican entre ellas. En los dos últimos Mundiales hemos focalizado mucho en el equipo, porque queríamos ir a los Juegos con todos. Ahora es el momento del dúo. Tenemos que dedicarle más tiempo, a ver si dentro de seis meses podemos subir más.

P – Y del equipo, ¿está también satisfecha con la transición entre las más veteranas y las más jóvenes?

R – Una cosa muy buena de este equipo, desde Budapest (2022) a ahora, es que podíamos meter cuatro nadadoras nuevas respecto a aquel Mundial y aquí tenemos dos chicas juniors (Txell Ferré y Lilou Lluis). Lilou ha nadado dos rutinas y Txell una. Era complicado, pero se han adaptado en tres meses. Poco a poco vamos cambiando generacionalmente.

P – ¿Se puede soñar con alguna medalla en los Juegos?, porque el equipo está en el ‘top 3’ mundial

R – China sería como la antigua Rusia. Es un nivel muy difícil de llegar para nosotras, especialmente porque solo faltan seis meses para los Juegos. Luego viene Japón, que es un equipo muy consistente, y pensábamos que también estaría ahí Ucrania, pero se cayó. Japón también fijó su posición, aunque a veces cae. Ya hemos visto con este reglamento cuál es el punto débil de Japón y cuál es su punto fuerte. Ahí tenemos que ir ajustándonos. Creo que podemos llegar a luchar con Japón y eso significaría que podemos luchar por las medallas.

Francisco Ávila

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