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Atenas, 9 nov (EFE).- Grecia ha amanecido este miércoles con los servicios mermados y numerosos vuelos cancelados, sobre todo en Atenas, debido al paro de 24 horas convocado por los sindicatos para exigir aumentos salariales “dignos” que ayuden a paliar la galopante inflación.

La huelga, que ha llevado a miles de personas a salir a la calle a protestar contra el Gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis, ha sido convocada por los sindicatos de los sectores privado y público, GSEE y ADEDY, y afecta sobre todo a los medios de transporte, las escuelas y la administración pública.

Imagen de la manifestación en Atenas durante la jornada de huelga convocada por los sindicatos para exigir aumentos salariales "dignos" que ayuden a paliar la galopante inflación. EFE/EPA/YANNIS KOLESIDIS

Atenas ha amanecido sin metro, autobuses ni trolebuses, y tan solo están operando parcialmente los tranvías y los trenes de cercanías. Además, en el puerto del Pireo, junto a Atenas, no ha salido ningún barco ni ferri.

Un hombre pasa junto a un barco amarrado en el puerto de El Pireo, cerca de Atenas, durante la huelga general que vive hoy Grecia. EFE/EPA/YANNIS KOLESIDIS

También se han suspendido buena parte de los vuelos nacionales operados desde el aeropuerto de Atenas y se han modificado trayectos internacionales, ya que al paro se han sumado los controladores aéreos.

La mayoría de los medios de comunicación ha dejado de informar desde las cinco de la mañana hasta la misma hora del jueves, salvo para ofrecer boletines sobre el transcurso de la huelga o de la manifestación que se ha celebrado en Atenas.

Miles de personas de todas las edades y profesiones se concentraron a media mañana en los puntos neurálgicos de Atenas, desde donde marcharon a la plaza de Syntagma, corazón de la capital y sede del Parlamento heleno.

La manifestación ha servido para denunciar las reformas en política laboral emprendidas por Mitsotakis desde que asumió el Gobierno en 2019, entre las que figura restricciones en la posibilidad de convocar una huelga.

En su llamamiento, los sindicatos exigen claros aumentos salariales que permitan a los trabajadores “vivir con dignidad”.

Además, reclaman una bajada generalizada del impuesto sobre el valor añadido (IVA) que es uno de los más altos en Europa, con un tipo general del 24 % (13 % el reducido y 6 % el superreducido).

“Los trabajadores de nuestro país, tanto del sector público como del privado, luchamos contra la inflación que está estrangulando a hogares y ciudadanos… los trabajadores viven en una crisis permanente desde hace 12 años mientras la oligarquía económica del aumenta su riqueza y sus ganancias”, señala el comunicado conjunto de las dos fuerzas sindicales.

Al igual que en otros países, Grecia está experimentando desde la primavera un fuerte repunte del Índice de Precios al Consumo (IPC), y en septiembre pasado la inflación superó el 12 %, en un país donde el poder adquisitivo todavía está lastrado por la larga crisis económica.

Según un reciente informe del Instituto Laboral de la Confederación General de Trabajadores Griegos (INE/GSEE), la combinación de subidas de precios y rentas muy bajas ha llevado a una pérdida del poder adquisitivo de los hogares con ingresos bajos hasta en un 40 %.

El Gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis ha aplicado una serie de medidas paliativas, como ayudas en la factura de la luz o la aplicación de techos flexibles en los precios de productos básicos, así como la subida del salario mínimo, pero los ciudadanos consideran que esto no alivia la situación.

Las medidas del Gobierno para contrarrestar la crisis no son suficientes, y la idea de poner un techo flexible a los productos básicos en los supermercados ha sido un “engaño”, la gente sigue sufriendo y además el país “está hundido en los escándalos”, dijo a EFE Elpida Myrila, profesora de guardería, durante la manifestación.

El salario mínimo interprofesional ha subido este año en dos ocasiones, y actualmente se encuentra en 713 euros brutos, un monto a todas luces insuficiente cuando el precio del litro de gasolina supera actualmente los dos euros y la factura de la luz se lleva el 6 % de los ingresos disponibles, a pesar de las rebajas estatales.

Los sindicatos han criticado además que hasta ahora no se haya aplicado la tasa prometida por Mitsotakis a las ganancias excesivas que han tenido las empresas energéticas por el aumento de precios, una medida que el Gobierno asegura se aplicará a partir del próximo mes.

A la protesta en Atenas se sumaron todos los partidos del espectro izquierdo (Syriza; Pasok; MeRA25 y KKE) y sus respectivos líderes.

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