Londres, 11 oct (EFE).- El aeropuerto británico de Heathrow, situado al suroeste de Londres, registró el pasado septiembre apenas 2,6 millones de pasajeros, situándose en el 38 % de los niveles alcanzados antes del estallido de la pandemia.

Ese número de viajeros contrasta con los 6,8 millones registrados el mismo mes en 2019, antes del inicio de la crisis global del coronavirus, que dañó gravemente el sector de la aviación.

Según indica el aeródromo en una nota, a estas cifras contribuye la situación actual en el tráfico aéreo de Estados Unidos, un país que cerró sus puertas a los viajeros procedentes del Reino Unido durante la crisis de la covid-19, si bien las restricciones se levantarán el próximo mes para aquellas personas que tengan la pauta completa de vacunación.

Heathrow considera que otros aeropuertos rivales de países de la Unión Europea (UE) “han disfrutado de un resurgimiento más fuerte durante el verano”.

El aeropuerto también detectó una reducción del 7 % en su volumen de carga el pasado mes frente a los datos divulgados en 2019, lo que refleja cómo las restricciones impuestas por los gobiernos a la industria de los viajes ha “dañado las exportaciones del Reino Unido y las cadenas de suministros”, así como la demanda de pasajeros.

Al mismo tiempo, el aeródromo instó al Ejecutivo británico a “mostrar verdadero liderazgo” en la próxima cumbre de cambio climático Cop26 de Glasgow (Escocia) para anunciar políticas con las que acelerar la producción de combustible aéreo sostenible en el Reino Unido.

John Holland-Kaye, el consejero delegado de Heathrow, indicó hoy al canal Sky News que “aún queda un largo camino” para que la industria aérea remonte y opinó que este país está adoptando un enfoque cauteloso frente a rivales de Europa, que han reabierto de manera más amplia.

El directivo también dio la bienvenida a la reducción de la lista roja de países a siete, tildándolo de “un buen paso hacia adelante” que ayudará a que los ciudadanos puedan planear viajes y vacaciones de nuevo.

“El Reino Unido sigue adoptando un enfoque cauteloso, todavía requiriendo test para todo aquel que viene al país, pero esto (reducción del número de países en la lista roja) es un buen paso hacia adelante y ahora se puede volver a planear viajes de negocios, vacaciones, visitas a familiares a los que no se ha visto en mucho tiempo con tranquilidad, incluyendo a lugares maravillosos como Suráfrica”, dijo.