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HOLLYWOOD, 12 MAYO.- Roger Corman, un pionero de la industria cinematográfica conocido como “el rey de la serie B”, ha fallecido a los 98 años en su casa de Santa Mónica, California. La noticia fue anunciada por su familia a través de un emotivo comunicado en Instagram, donde recordaron su legado como un revolucionario del cine que “capturó el espíritu de una era” con su audaz y visionaria producción cinematográfica.

A lo largo de su carrera, Corman dejó una marca indeleble en el cine, produciendo más de 300 películas y dirigiendo alrededor de cincuenta. Entre sus obras más destacadas se encuentran “Bucket of Blood” (1959), “The Masque of the Red Death” (1964), “The Wild Angels” (1966), y “Death Race 2000” (1975). A través de su compañía, New World Pictures, Corman no solo creó películas, sino que también dio su primera oportunidad a iconos del cine como Martin Scorsese, Jack Nicholson, Robert de Niro, y Francis Ford Coppola, quienes encontraron en él un generoso mentor.

El impacto de Corman en la industria no se limita a sus producciones, sino también a su habilidad para identificar y cultivar nuevos talentos. Su influencia se extendió por generaciones, dejando una huella en algunos de los más grandes cineastas y artistas del cine moderno. Personalidades como JA Bayona y Gale Ann Hurd han expresado públicamente su gratitud y admiración, destacando a Corman no solo como un visionario sino también como un mentor cuya guía fue fundamental en sus carreras.

La partida de Roger Corman marca el fin de una era en el cine, pero su legado como pionero, mentor y revolucionario perdurará, continuando inspirando a futuras generaciones de cineastas y amantes del cine en todo el mundo.

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