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Fernando Prieto Arellano

El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Peter Szijjártó, durante la entrevista con EFE en la que ha declarado que una posible compra de la compañía española Talgo por el consorcio húngaro Ganz-Mavag "fortalecerá las relaciones económicas" entre España y su país.Szijjártó, que se encuentra de visita oficial en España, manifestó que "lamentablemente, de esta cooperación económica bilateral hablamos mucho menos de lo que deberíamos, dado que hay más de 220 empresas españolas activas en Hungría y emplean a 5.000 personas". EFE/ Fernando Alvarado

Madrid, 13 feb (EFE).- El ministro húngaro de Asuntos Exteriores, Peter Szijjártó, afirmó este martes que uno de los puntos básicos de la presidencia rotatoria de la Unión Europea (UE), que su país asumirá el próximo 1 de julio, será la lucha contra la inmigración ilegal y cambiar “el enfoque político de los burócratas de Bruselas”.

El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Peter Szijjártó, durante la entrevista con EFE en la que ha declarado que una posible compra de la compañía española Talgo por el consorcio húngaro Ganz-Mavag "fortalecerá las relaciones económicas" entre España y su país.Szijjártó, que se encuentra de visita oficial en España, manifestó que "lamentablemente, de esta cooperación económica bilateral hablamos mucho menos de lo que deberíamos, dado que hay más de 220 empresas españolas activas en Hungría y emplean a 5.000 personas". EFE/ Fernando Alvarado

En entrevista con EFE, Szijjártó, de visita oficial en Madrid, donde se reunió con su colega español, José Manuel Albares, dijo que durante su semestre de presidencia comunitaria, Hungría “pondrá el énfasis en la lucha contra la inmigración ilegal”.

“Nos gustaría cambiar el enfoque político en Bruselas, que actualmente es a favor de la migración, que creo que es uno de los principales factores que atraen a la gente a venir a Europa”, señaló Sjijjártó.

“Nuestro objetivo es que se aplique la ley nacional tal como es porque ¿qué dice el derecho internacional? Dice que en caso de que alguien tenga que escapar de su hogar por la guerra o de cualquier otra forma, tiene derecho a permanecer en el territorio del primer país seguro, no en el segundo, tercero, cuarto, quinto, sino en el primero y en este se debe aplicar el derecho internacional”, afirmó.

“Bruselas debe cambiar esta postura a favor de la migración, y entonces los países de primera línea” como España o Hungría “se enfrentarían a muchos menos desafíos”, afirmó.

En la entrevista, Szijjártó se refirió también a las actualmente tensas relaciones entre Bruselas y Budapest, sobre las que reconoció que “tenemos serios debates”, porque Hungría mantiene “una visión diferente a la de los burócratas de Bruselas sobre cómo debería ser la Unión Europea y cómo podría ser más fuerte de lo que es actualmente.”

“Creemos que la UE no debería ser una superestructura, sino una integración de países fuertes y conscientes. y esta es la gran diferencia” con respecto a Bruselas, manifestó.

“La Unión Europea sólo puede ser fuerte si los propios Estados miembros lo son. Por lo tanto, quitarles capacidades o competencias a los Estados miembros para dárselas a Bruselas les debilitará y cuanto más débiles sean los Estados miembros, más débil también lo será la Unión Europea”, recalcó.

“Sobre esto mantenemos un debate serio y, lamentablemente debido a ello, Bruselas nos chantajea con la congelación de los fondos” comunitarios para Hungría, afirmó el ministro.

El pasado día 7, la Comisión Europea abrió un procedimiento de infracción contra Hungría a raíz de la llamada “Ley de Protección de la Soberanía”, una polémica norma aprobada por Budapest en diciembre de 2023 y que el Ejecutivo comunitario considera que viola numerosos principios y normas comunitarios.

Igualmente, el jefe de la diplomacia húngara indicó que una de las prioridades de la presidencia comunitaria de su país pasa por acelerar el proceso de ampliación de la Unión Europea hacia los Balcanes Occidentales.

Hungría es “un país vecino de los Balcanes Occidentales y, debido a nuestra cercanía, sabemos muy claramente que la seguridad de esta región es una cuestión europea y cuanto más rápido puedan integrarse en la UE, más segura será la región y más podrá contribuir a la seguridad europea”, subrayó.

Con respecto a las elecciones al Parlamento Europeo del próximo mes de junio, Szijjártó manifestó su esperanza de que su partido, el ultranacionalista Fidesz, que lidera el primer ministro Víktor Orbán, y otras “fuerzas demócratas, cristianas, conservadoras y patrióticas “sean más fuertes” y propicien una Eurocámara con una composición muy distinta de la actual.

A propósito de las relaciones bilaterales hispano-húngaras, el ministro señaló que parten de una “cooperación basada en el respeto. No tenemos ningún debate bilateral abierto. En algunas cuestiones europeas discrepamos, pero no lo consideramos una tragedia”.

Szijjártó también se refirió en la entrevista a las peculiares y cercanas relaciones que mantiene Hungría con Rusia, lo que le ha valido no pocos reproches a Budapest tanto en la UE como en la OTAN, de la que también es miembro, sobre todo desde la invasión rusa de Ucrania, hace ahora dos años.

“En las circunstancias actuales” los canales de comunicación entre Hungría y Rusia “deben mantenerse abiertos porque si los cerramos, literalmente perderemos la esperanza de paz”, indicó.

“Por otra parte -recalcó el ministro húngaro- ” hemos mantenido nuestra cooperación pragmática con Rusia, sobre todo en materia de energía, porque el suministro seguro de energía a Hungría no es posible sin Rusia. No es una cuestión de base política; es una realidad física. Si se interrumpiera la infraestructura energética entre nosotros y los rusos, simplemente no podríamos abastecer a nuestro país”.

Szijjártó restó importancia a la crisis suscitada en su país tras la dimisión, el pasado sábado, de la presidenta, Katalín Novak, por haber concedido un indulto a un directivo de un hogar infantil que intentó ocultar casos de pederastia.

“La situación es estable: una vez que el parlamento vuelva a reunirse el 26 de febrero, sus miembros pueden votar sobre la aprobación de la decisión del Presidente de renunciar y, en caso de que se apruebe, entonces hay 30 días a disposición del parlamento para elegir un nuevo presidente. En las dos primeras vueltas electorales, se necesita una mayoría de dos tercios y en la tercera, basta con la mayoría simple. Como el partido gobernante (Fidesz) tiene más de dos tercios de los escaños en el parlamento, el proceso será muy rápido”, indicó.

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