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La Haya, 21 sep (EFE).- Las comunicaciones estratégicas en redes sociales de las empresas de combustibles fósiles, coches y aerolíneas han jugado un papel clave “en el engaño, el retraso y el bloqueo de la acción política necesaria” contra la crisis climática, según una investigación de la Universidad de Harvard encargada por Greenpeace Países Bajos.

Las conclusiones de la investigación, publicadas este miércoles por la ONG climática en Países Bajos, señalan que “las estrategias de comunicación engañosa” de estas empresas “se están volviendo más sutiles y sofisticadas y, por lo tanto, aún más amenazantes” para la acción contra el calentamiento global.

“Comenzó hace más de 40 años con campañas activas y proactivas de negación del clima y, cuando la ciencia se hizo demasiado convincente para ocultarla o manipularla, la industria de los combustibles fósiles comenzó a implementar tácticas mucho más sofisticadas, como culpar a las personas o hacer ecoblanqueo”, agrega la organización.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard y Algorithmic Transparency ha hecho “la evaluación más completa” de lo que se conoce como “ecoblanqueo” (o lavado de imagen verde) por parte de la industria de los combustibles fósiles en Twitter, Instagram, Facebook, TikTok y YouTube.

Lamentan que, a pesar de que el verano europeo hubiera estado protagonizado por olas de calor, sequías e incendios forestales sin precedentes, solo “un puñado insignificante” de publicaciones en las redes sociales hizo alguna referencia explícita al cambio climático o el calentamiento global.

En cambio, el 67 % de las publicaciones analizadas eran “ecoblanqueo”, puesto que las empresas de combustibles fósiles, coches y aerolíneas han seguido “haciendo un lavado de cara verde y desorientando” a las personas hablando de moda, deportes y temas sociales”.

“Las empresas de combustibles fósiles continúan sobrerrepresentando sus inversiones verdes, las aerolíneas acompañan a los aviones contaminantes con imágenes de la naturaleza para que la gente asocie sus sucios negocios con lo verde; y las automotrices hacen algo aún más curioso: presentan soluciones e imágenes verdes que ni siquiera forman parte de su portafolio”, dice Greenpeace.

Los investigadores consideran que la sutileza de las nuevas formas de “ecoblanqueo” hacen que sean aún más amenazas que las viejas estrategias del negacionismo climático, “ya pasadas de moda”, y las considera “el caballo de Troya” de los combustibles fósiles, puesto que “bajo una apariencia inocente y bien intencionada esconden muerte y destrucción”.

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