Lima, 19 jul (EFE).- La Fiscalía peruana abrió una investigación preliminar por 30 días contra el excandidato presidencial ultraderechista Rafael López Aliaga y tres periodistas del canal de televisión Willax por incitar a desconocer los resultados de los comicios del pasado 6 de junio, que según el escrutinio completo ganó el izquierdista Pedro Castillo.

En concreto, el Ministerio Público imputa a López Aliaga, del partido ultraconservador Renovación Popular, a los presentadores de Willax Philip Butters y Beto Ortiz, así como al gerente general del mismo canal, Enrique Luna Victoria, por presuntamente haber cometido los delitos de conspiración para sedición y grave perturbación de la tranquilidad pública, en agravio de Estado.

En el texto sobre la disposición de apertura de investigación preliminar, la fiscal Juana Gladys sostiene que Willax habría difundido “noticias con connotación conspirativa, incitando a que se desconozcan los resultados electorales, tratando de debilitar a las instituciones electorales y haciendo incluso llamados a dar un golpe de estado”.

Agrega que los denunciados estarían utilizando como plataforma el partido de López Aliaga, Renovación Popular, y el canal televisivo Willax como “medios masivos para hacer llegar mensajes de odio e instigación a matar” a miembros del partido de Perú Libre, por el que postuló a la presidencia el virtual presidente electo, Pedro Castillo.

La fiscal menciona, por ejemplo, un actividad proselitista en la que el líder de Renovación Popular exclamó “muerte a Castillo”, “muerte a Cerrón” (el fundador de la agrupación izquierdista) y “muerte al comunismo y a sus representantes”.

También cita varias declaraciones del presentador Beto Ortiz, que en su programa habría realizado “llamados constantes de actos de violencia y difusión de información falsa”.

En una ocasión, afirmó que el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el órgano supremo electoral peruano, era un “juez rojo” y “terrorista” y, en otro momento, “insinuó que existía la posibilidad de un eventual fraude electoral, con lo que estaría dañando la credibilidad” de los entes electorales.

Sobre Philip Butters, la fiscal comenta un episodio en el que el presentador estaría incitando públicamente a la ciudadanía a sacar al presidente transitorio Francisco Sagasti y tomar el control del gobierno, “cuya acción de idea conspirativa estaría siendo compartida y propalada públicamente por López Aliaga y sus partidarios”.

En ese sentido, la magistrada señala que habría “algún tipo de coordinación” entre los denunciantes “para desconocer la legitimidad de un eventual gobierno elegido o evitar que el próximo presidente tome el mando”.

SIN PROCLAMACIÓN

La apertura de esta investigación preliminar llega en el tramo final del polarizado proceso electoral peruano, que en la segunda vuelta electoral enfrentó al izquierdista Pedro Castillo con la derechista Keiko Fujimori.

Más de un mes después del ajustado balotaje, el país aún espera que la corte electoral resuelva las últimas impugnaciones presentadas por el equipo legal del partido fujimorista Fuerza Popular y proclame oficialmente al vencedor que, según el escrutinio completo, fue Castillo, con el 50,12 % de las preferencias.

El retraso de la proclamación se debe justamente a las maniobras legales de Fujimori, que desde el día siguiente a los comicios alega, sin presentar pruebas fehacientes, que fue víctima de un “fraude sistemático” y pidió la anulación de actas con unos 200.000 sufragios de zonas rurales, donde su rival obtuvo una votación abrumadora.

Las reclamaciones del partido fujimorista fueron rechazadas en primera instancia por los jurados electorales regionales y luego pasaron al JNE, que en última instancia culminó esta semana el proceso de publicación de las resoluciones que declaran improcedentes las apelaciones.

(Con información de EFE)