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Bagdad, 9 dic (EFE).- El Gobierno de Irak calificó de “acto terrorista” el ataque de este viernes contra la Embajada de Estados Unidos en Bagdad, donde un grupo no identificado lanzó una andanada de cohetes que impactaron cerca del edificio sin causar víctimas ni daños materiales.

“Atacar cualquier misión extranjera o sede diplomática es un delito terrorista que expone al perpetrador a las penas máximas”, dijo el primer ministro iraquí, Mohamed Shia al Sudani, durante una reunión con altos cargos de las Fuerzas Armadas de Irak, según un comunicado difundido por su oficina.

Al Sudani reiteró el compromiso de su Gobierno de “proteger todas las misiones diplomáticas” y señaló que “nunca cederá a la hora de enfrentarse a forajidos que ponen en peligro la seguridad de Irak y dañan su reputación”.

Asimismo, indicó que se están llevando investigaciones para “identificar a los elementos que están alterando la seguridad y la estabilidad del país” y llevarlos ante la Justicia, mientras que también pidió abrir una pesquisa contra las fuerzas de seguridad encargadas de vigilar el área desde donde se lanzaron los ataques.

Fuentes de seguridad informaron a EFE que al menos cinco cohetes impactaron en las inmediaciones de la legación estadounidense en Bagdad, ubicada en la fortificada Zona Verde, en medio de un repunte de ataques contra objetivos norteamericanos en Irak coincidiendo con la guerra en Gaza.

Hasta el momento ningún grupo ha reivindicado el ataque, si bien la amalgama de milicias proiraníes Resistencia Islámica en Irak se ha atribuido unas ochenta acciones contra instalaciones con presencia estadounidense en Irak y en Siria desde que estalló la guerra en Gaza el 7 de octubre.

Se trata del primer ataque contra objetivos estadounidenses en Bagdad tras el inicio de las hostilidades entre Israel y el grupo islamista palestino Hamás, que han provocado la respuesta de milicias iraquíes respaldadas por Irán contra Washington por su “apoyo inquebrantable” al Estado judío en la guerra en Gaza.

Las milicias proiraníes de Irak forman parte del denominado Eje de la Resistencia, una alianza informal antiisraelí liderada por Irán y conformada por el grupo chií libanés Hizbulá y los rebeldes hutíes del Yemen, entre otros.

También están representadas en la agrupación de milicias progubernamental Multitud Popular, que colaboró con EE.UU. en la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico entre 2014 y 2017, y además cuentan con un brazo político que es el mayoritario en el Parlamento de Irak.

Sin embargo, varios de estos grupos iraquíes son considerados “terroristas” por Washington, que desde el estallido de la guerra en Gaza ha matado a más de una decena de milicianos en dos ataques separados en Irak en respuesta al lanzamiento de cohetes contra instalaciones con presencia estadounidense.

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