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Jerusalén, 14 de mayo – Israel conmemora hoy su 76º Día de la Independencia en un contexto marcado por el dolor y el luto, tal como expresó el presidente Isaac Herzog durante los actos oficiales en Jerusalén. La nación celebra la fundación del Estado de Israel en 1948 con una mezcla de orgullo y tristeza, debido a la guerra en curso en la Franja de Gaza que ha modificado significativamente el carácter usualmente festivo del día.

Este año, las celebraciones han sido notablemente más contenidas. La tradicional exhibición aérea ha sido cancelada, y las actividades públicas han adoptado un tono más sobrio en memoria de los 128 rehenes aún retenidos por Hamás en Gaza, incluidos los 36 fallecidos, y en honor a los 272 soldados israelíes que han perdido la vida en el conflicto actual.

Durante un emotivo discurso en la residencia presidencial, Herzog rindió homenaje a los 120 soldados presentes, destacando su valentía y dedicación como pilares de la fortaleza e inspiración nacional. “No permitiremos que el enemigo nos derrote”, afirmó el presidente, haciendo referencia a los ataques de Hamás que desencadenaron la actual escalada de violencia.

El Día de la Independencia, que sigue al Día de los Caídos donde se honra a los soldados caídos y víctimas del terrorismo, coincide este año con la fecha gregoriana del 14 de mayo, aniversario de la declaración de independencia por David Ben Gurion. Este momento de celebración nacional también contrasta con la conmemoración de la Nakba por parte de los palestinos el 15 de mayo, recordando el éxodo de más de 700,000 palestinos y la destrucción de sus hogares en 1948.

Así, mientras Israel celebra su independencia, también refleja las complejidades y las profundas cicatrices del prolongado conflicto árabe-israelí, mostrando un país unido en su resiliencia pero enfrentado a desafíos continuos hacia la paz y la seguridad.

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