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Roma, 8 ene (EFE).- El Gobierno italiano ha rechazado la solicitud de las ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Mediterranée para que sus barcos humanitarios puedan atracar en un puerto más cercano al que se les ha asignado, el de Ancona (centro), a varios días de navegación, en vista de las malas condiciones meteorológicas previstas en los próximos días.

“Nuestra solicitud fue denegada. Las autoridades italianas han confirmado Ancona como puerto seguro , a pesar de la meteorología muy preocupante. Esta orden va en contra de los intereses de los náufragos y del derecho internacional, y además vacía el Mediterráneo de embarcaciones de salvamento”, escribió SOS Mediterranée en sus redes sociales.

También MSF confirmó que “el Ministerio del Interior rechazó nuestra petición de un lugar seguro más cercano para desembarcar a los 73 supervivientes a bordo del Geo Barents”, que ahora “se dirige al norte”.

La petición de las dos ONG era la respuesta al pulso lanzado por el Gobierno que preside la ultraderechista Giorgia Meloni, ya que la concesión del “lejano” puerto de Ancona forma parte de la nueva política de su Ejecutivo para dificultar estas operaciones de salvamento.

“Italia acaba de asignarnos Ancona como lugar de seguridad para desembarcar a las 73 personas que rescatamos” y, “según las previsiones actuales, el tiempo empeorará significativamente a partir del lunes”, lo que “tendrá un impacto en la salud física y mental de los sobrevivientes”, indicó este sábado Juan Matías Gil, jefe de misión del Geo Barents, de MSF.

También el Ocean Viking solicitó a las autoridades italianas “un puerto seguro más cercano para desembarcar a los 37 sobrevivientes a bordo. La exposición repetida al mal tiempo durante un viaje prolongado podría ser perjudicial para su bienestar y podría representar un riesgo significativo para su salud en los próximos días”.

Ambas naves habían llegado al Mediterráneo Central tras reanudar el pasado miércoles sus operaciones de salvamento, las primeras en hacerlo tras la aprobación de nuevas reglas más férreas sobre los rescates de las ONG aprobadas por el Gobierno Meloni.

Tanto MSF como SOS Mediterraneé consideran que la designación de un puerto lejano va contra el derecho internacional porque los sobrevivientes han de desembarcar lo antes posible, según las convenciones marítimas.

El 28 de diciembre el Gobierno italiano aprobó un nuevo decreto con medidas para obstaculizar y combatir a estas organizaciones, a las que acusa de fomentar la inmigración irregular.

En sustancia, el texto no impide el desembarco de inmigrantes en Italia sino que lo complica, obligando a los barcos de las ONG a aceptar el puerto asignado, pese a que, como en el caso de Ancona o Rávena, esté a cientos de kilómetros de distancia.

Las ONG lamentan la “nueva estrategia” del Gobierno de Meloni, que denominan de “puertos lejanos” tras la de “puertos cerrados” que ya en noviembre les había impedido atracar en Sicilia (sur).

Los rescates de las ONG continúan mientras en los cinco primeros días del año ya han desembarcado en las costas italianas 2.556 inmigrantes que zarparon desde el norte de África, frente a los 368 que lo hicieron en el mismo periodo del 2022, según datos del Ministerio del Interior.

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