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Bogotá, 25 ene (EFE).- Superado el primer escollo en las conversaciones entre el Gobierno colombiano y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la delegación oficial mira con optimismo a México, donde seguirán negociando y esperan poder acordar el esperado cese al fuego bilateral.

Así lo asegura en una entrevista con EFE el senador colombiano Iván Cepeda, de la coalición oficialista Pacto Histórico, quien forma parte de la delegación del Gobierno y acaba de volver de Caracas donde este fin de semana finalizó una reunión extraordinaria con la guerrilla.

Las partes ya planeaban volver a verse las caras en 2023 en México, pero antes tuvieron que regresar a Venezuela después de las suspicacias levantadas por el anuncio del 31 de diciembre del presidente colombiano, Gustavo Petro, de un cese al fuego bilateral con cinco grupos armados, entre ellos el ELN, información que esta guerrilla se apresuró a desmentir dejando claro que no habían aceptado esta propuesta.

El ejercicio que han hecho en Caracas es “examinar la situación, reafirmar los principios sobre los cuales se sostienen estos diálogos, la bilateralidad, el respeto por el carácter político que tiene esta negociación, la necesidad de cumplir con los acuerdos que se pactan y avanzar en mejorar nuestras comunicaciones”, explica Cepeda.

“Yo creo que la reunión fue cordial y respetuosa y, por supuesto, como en toda mesa de diálogos ocurre, con discusiones a veces difíciles, complejas, pero que se resolvieron precisamente por el respeto y la cordialidad que impera”, asegura el senador.

Cepeda también describe la vuelta a Caracas como “una reunión muy productiva” porque sirvió para que “por primera vez abocáramos un problema y demostráramos que era posible superar esa clase de impases”, pero también para dar “pasos adelante con relación a fortalecer la confianza de ambas delegaciones”.

También sirvió para adelantar la agenda del próximo ciclo que, si nada vuelve a salirse de cauce, comenzará el 13 de febrero en México.

LO QUE VIENE

La voluntad de llegar a un acuerdo o, al menos, a puntos comunes, sigue vigente, asevera Cepeda, y lo que es más importante, “hay una visión compartida”.

“Está claro que la paz es el objetivo y está claro que esa paz tiene que tener transformaciones sociales, pero queremos avanzar en esa visión común”, dice el experimentado senador.

Esa visión común pasa, sobre todo, por una mirada transformadora, por erradicar problemas de base que azotan el país: “No se puede llegar a la paz en Colombia sin que eso signifique unas transformaciones sociales, eso lo ha dicho el Gobierno y por supuesto que también lo afirma el ELN”, subraya.

Esas transformaciones y visión común son las que esperan presentar después del próximo ciclo, aunque en México también se hablará de la cuestión que hasta el momento más problemas ha presentado: el cese al fuego bilateral.

HACIA UN CESE AL FUEGO

“En primer lugar ya se han venido dando pasos en esa dirección”, recuerda optimista Cepeda.

En la primera reunión de Caracas se pactaron unos “alivios humanitarios” en varias zonas del Pacífico que la semana pasada se verificaron con una “caravana humanitaria” conjunta para ver la situación de violencia.

No es un cese al fuego, sino que se adoptó una expresión -alivios humanitarios- muy ambigua y que en la práctica no significaba nada concreto, pero para el senador “es un paso parcial que muestra la voluntad” de ambas partes y que ha significado que no se haya “presentado ninguna clase de incidentes” en esta zona severamente afectada por los enfrentamientos del ELN con otros grupos, como los paramilitares del Clan del Golfo y disidencias de las FARC.

“Ahora necesitamos avanzar en un cese al fuego bilateral”, que “obviamente requiere una preparación”, afirma el senador. Una preparación que no pareció tener en cuenta el presidente cuando acabó el año anunciándolo de forma unilateral.

Sin embargo, los negociadores no se quieren quedar en ese tropiezo: “Una vez superada una circunstancia, pasamos a la siguiente; sacamos las lecciones que haya que sacar de cada situación y buscamos lo que sea más provechoso para Colombia y para la paz”.

¿Cuándo habrá resultados concretos en la mesa? ¿Cuándo se materializará un apretón de manos similar al del exjefe de las FARC Rodrigo Londoño y el entonces presidente Juan Manuel Santos? A Cepeda, que es un hombre medido, no le gusta hacer ese tipo de vaticinios.

Más bien prefiere centrarse en mostrar que ambas partes están comprometidas en “hacer su mejor esfuerzo” para lograr “las cosas de la manera más metódica y meticulosa posible para que queden bien hechas”.

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