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Toronto (Canadá), 8 nov (EFE).- El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, acusó a China y otros países de intentar interferir con la democracia canadiense y mantener “juegos agresivos” con las instituciones del país y otras democracias.

Las declaraciones de Trudeau se producen horas después de que medios de comunicación canadienses revelaran que los servicios de inteligencia del país consideran que China ha puesto en marcha una campaña de interferencia que incluyó la financiación de al menos 11 candidatos a diputado en las elecciones generales de 2019.

Trudeau afirmó que Canadá ha tomado medidas para “fortalecer la integridad del proceso electoral” y que el país norteamericano seguirá invirtiendo para luchar contra la interferencia electoral extranjera.

“Desgraciadamente vemos que países y actores estatales de todo el mundo, ya sea China u otros, siguen realizando juegos agresivos con nuestras instituciones, con nuestras democracias, y por eso estamos creando nuevas herramientas”, explicó.

“El mundo está cambiando. Y en algunos casos de forma aterradora. Necesitamos asegurarnos que aquellos que tienen la misión de mantenernos a salvo cada día son capaces de hacerlo por lo que seguiremos invirtiendo en algunas de estas herramientas y recursos necesarios para hacerlo”, dijo.

La cadena canadiense de televisión Global News dijo que en enero los servicios de inteligencia informaron a Trudeau de la campaña lanzada por China y que incluye el pago de candidatos afiliados con el Partido Comunista de China así como implantar agentes en oficinas de diputados canadienses para ganar influencia.

Las relaciones diplomáticas entre Canadá y China viven uno de sus peores momentos desde que en diciembre de 2018 la Policía canadiense detuvo a petición de Estados Unidos a Meng Wanzhou, una ciudadana china que es directora financiera de Huawei e hija del fundador de la compañía tecnológica china.

Inmediatamente tras el arresto de Meng, China detuvo a dos ciudadanos canadienses, Michael Spavor y Michael Kovrig. Las autoridades de Pekín también tomaron represalias económicas contra Canadá por el arresto de Meng mientras que Ottawa multiplicó sus denuncias contra China por la violación de derechos humanos.

Meng estuvo en arresto domiciliario en Canadá hasta septiembre de 2021 cuando China y Estados Unidos llegaron a un acuerdo y Washington retiró la petición de extradición de la directora financiera de Huawei. Al mismo tiempo que Meng regresó a China, Pekín liberó a Spavor y Kovrig.

A pesar de la liberación de Meng, Spavor y Kovrig, las relaciones diplomáticas de Canadá y China no han recuperado la normalidad.

La semana pasada, el Gobierno canadiense informó que obligará a tres compañías chinas a que vendan su participación en compañías mineras canadienses por considerar su presencia una amenaza a la seguridad nacional.

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