Publicidad

París, 12 de Mayo—En una jornada llena de emociones encontradas, Kylian Mbappé, la estrella del Paris Saint-Germain, se despidió este domingo de su hogar deportivo de los últimos siete años, el Parque de los Príncipes. A pesar de la celebración por el título de liga conseguido por el equipo, la derrota 1-3 frente al Toulouse y la falta de un homenaje oficial por parte del club opacaron su último partido en casa.

Desde su llegada al PSG hace siete años procedente del Mónaco por 180 millones de euros, Mbappé se convirtió no solo en el máximo goleador en la historia del club sino también en el favorito de los aficionados. Su desempeño profesional y su conexión con la localidad de Bondy, donde creció, le ganaron el corazón de muchos.

Sin embargo, la relación entre Mbappé y la directiva del club, especialmente con el presidente Nasser al Khelaifi, ha sido tensa. Esta tensión fue palpable en la forma en que se manejó su despedida. Aunque los seguidores en las gradas le mostraron su afecto, el club no organizó ningún acto de despedida oficial, un contraste marcado con la celebración de su renovación hace dos años.

Durante el partido, los aficionados del fondo Auteuil mostraron su apoyo con un gran tifo y bengalas rojas. Mbappé, por su parte, agradeció el gesto con un saludo, aunque la grada se mantuvo crítica con su falta de carisma en comparación con otros ídolos del club. A pesar de los desafíos, su gol al minuto 8 fue un momento cumbre, celebrado con fervor aunque ensombrecido por la intervención del VAR.

El adiós de Mbappé no solo cierra un capítulo de éxitos y controversias sino que también deja un vacío en el PSG. Su partida al finalizar su contrato este 30 de junio sin una compensación económica para el club es un tema de discordia adicional. Aunque inicialmente el PSG había insinuado una posible despedida formal, las tensiones recientes, especialmente tras un video publicado por Mbappé agradeciendo a todos menos a Al Khelaifi, parecen haber enfriado cualquier plan de homenaje.

Este adiós contrasta con las despedidas de otras estrellas del PSG, donde algunos como Verratti e Ibrahimovic recibieron grandes homenajes, mientras que otros como Messi y Neymar partieron sin ceremonias oficiales. La salida de Mbappé del PSG marca el fin de una era y deja varias preguntas sobre la futura relación entre las grandes figuras del fútbol y la gestión del club bajo la propiedad catarí.

Publicidad