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Medellín (Colombia), 11 nov (EFE).- La idea de formar “manicuristas con propósito” llevó a la colombiana Catalina Sucerquia a crear una academia que al año capacita a unas 500 mujeres, a las que convierte en expertas en arreglo de uñas y les abre las puertas del mercado laboral con un oficio que cobró especial relevancia.

Catalina Sucerquia, fundadora de la academia Arlina Nails, da una clase de manicura el 2 de noviembre de 2022 en Medellín (Colombia). La idea de formar "manicuristas con propósito" llevó a la colombiana Catalina Sucerquia a crear una academia que al año capacita a unas 500 mujeres, a las que convierte en expertas en arreglo de uñas y les abre las puertas del mercado laboral con un oficio que cobró especial relevancia. EFE/Luis Eduardo Noriega A.

Más allá de enseñar técnicas de tendencia, manicura profunda, esmaltado semipermanente y uñas acrílicas, en Arlina Nails sus programas buscan transformar a sus participantes en empresarias de la belleza a partir de un arte que atraviesa por una bonanza.

Catalina Sucerquia, fundadora de la academia Arlina Nails, da una clase de manicura el 2 de noviembre de 2022 en Medellín (Colombia). EFE/Luis Eduardo Noriega A.

“Las mujeres tenemos mucho poder en la sociedad y sabemos liderar cosas importantes, pero aún hay una brecha. Quiero que ellas tomen el poder en su vida, que puedan salir adelante, formar su empresa y llevar la batuta en sus familias”, expresó a EFE Sucerquia.

Esta emprendedora descubrió su talento para la manicura hace 17 años. Empezó con unos cursos de decoración y uñas artificiales, que le reafirmaron su vocación en su natal Yarumal, municipio del departamento de Antioquia (noroeste) del que salió en busca de oportunidades.

Ya como manicurista profesional, se estableció en Medellín, donde se convirtió en un referente para colegas y aprendices. Pronto acumuló distinciones, entre ellas internacionales al ganar competencias en México y Argentina.

“Dentro de mi carrera, una de las cosas que más disfruto es competir”, cuenta la empresaria junto a varios trofeos que exhibe en una de las sedes de Arlina Nails, la academia que fundó con su esposo, Arturo Osorio, y que dista mucho del pequeño salón, en un local de 16 metros, que abrió cuando iniciaba su carrera.

“Fui creciendo muy rápido. Me dediqué a enseñar, a mostrarles a las mujeres que se podía emprender”, comentó la experta en uñas, quien echa mano de toda la tecnología para despertar el interés de sus alumnas.

LA VIRTUALIDAD, UNA PLATAFORMA

En ese camino se atravesó la pandemia, que marcó un antes y un después en su emprendimiento, apoyado por la Corporación Interactuar con créditos y capacitaciones con programas como el Método Base de Aceleración (MBA).

Durante el confinamiento, con su esposo creó un grupo en Facebook que llegó a tener 6.000 estudiantes de Colombia, España, México, Costa Rica y Estados Unidos, entre otros. Y en ese mundo virtual, logró reunir, además, a 40 educadores internacionales para enseñar de forma virtual.

“Eso nos dio mucha fuerza y reconocimiento. Arlina lideró este grupo dando clases online. Y cuando todo se reactivó, esto se disparó. El tema de las uñas vive un boom”, contó.

Actualmente, en esta academia se capacita unas 500 mujeres y en eventos virtuales ha logrado enseñar a más de 5.000 personas, incluso hombres que “cada vez se interesan más” y asisten a sus clases.

DE MANICURISTAS A EMPRESARIAS DE LAS UÑAS

En su empresa, con sedes en Medellín y Bello y que recientemente recibió el premio Famiempresario Interactuar del Año, en la categoría “Liderazgo Femenino”, imparte dos cursos, uno para chicas que apenas están empezando y que necesitan conocimiento básico, y otro más para manicuristas más formadas que quieren conocer las últimas tendencias en el mundo de las uñas.

También realiza una especie de campamento de concentración en el que estudian por horas, potencian habilidades y se fortalecen “desde el ser”.

“Las uñas son muy rentables en todo, educando o haciéndolas en mesa, así que pueden crear sus emprendimientos. Muchas chicas han cambiado su vida. Empiezan en su casa y luego crecen y abren su propio spa”, comentó Sucerquia, que también es jurado en competencias internacionales.

La líder de Transformación Empresarial de Interactuar, Andrea Zuluaga, dijo a EFE que las mujeres han venido ganando un rol “más protagónico” en distintos escenarios, y eso se refleja en el proyecto de Sucerquia con su academia, en la que atiende a “mujeres llenas de muchas destrezas que puede salir adelante para apropiarse de su vida y de sus familias”.

De acuerdo con Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras), cerca del 63 % de las empresas de personas naturales creadas en Colombia en 2021 son de mujeres, lo que significa que en el emprendimiento las mujeres van surgiendo en “un liderazgo importante” y eso obedece a “empoderarse” mucho más de su propio destino y a tener autonomía económica. EFE

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