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Lisboa, 2 abr (EFE).- Las fuertes lluvias que ha dejado la borrasca Nelson a su paso por Portugal han aumentado el nivel del agua en casi todos los embalses del país, lo que ha supuesto un alivio para la región del Algarve, en el sur y la más aquejada por la sequía, según los últimos datos oficiales.

El Sistema Nacional de Información de Recursos Hídricos luso indica que a fecha del 31 de marzo todas las cuencas del Algarve superan un 20 % de capacidad por primera vez desde 2021.

A escala nacional, el volumen total de agua almacenada alcanzó el 89 % tras un crecimiento de un 2,6 % en la última semana de marzo, por lo que actualmente el país dispone de 11.806 hectómetros cúbicos (hm³) en sus embalses.

En comparación con el mes anterior, el agua embalsada se incrementó en nueve cuencas hidrográficas, mientras que disminuyó en tres (las del río Ave, el Duero y el Mondego, que se mantuvieron por encima del 60 % de capacidad).

En lo que se refiere a los embalses, de los 60 monitorizados, 38 tienen una disponibilidad hídrica por encima del 80 % frente a 4, en los que está por debajo de un 40 %.

La cuenca de Barlavento, en el Algarve, era y es la más afectada por la sequía con el menor volumen de agua embalsada, aunque fue la gran beneficiada por las precipitaciones, ya que se encontraba en febrero en un 12,5 % de su capacidad y casi la duplicó, al pasar a un 20,8 %, el mes pasado.

Pese a tratarse de la cifra más baja de todo el país, es un logro para el sur portugués, que no lograba superar el 20 % desde julio de 2021.

También se beneficiaron las cuencas algarveñas de Mira y Arade, que rondaban un 32 % en febrero y cerraron marzo en un 40 %.

El Algarve hace frente a una sequía histórica que obligó al Gobierno luso a establecer el pasado enero una serie de restricciones al consumo del agua, de un 15 % para el sector urbano y el turismo, y de un 25 % para la agricultura.

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