Washington, 4 nov (EFE).- La Casa Blanca aseguró este jueves que este “no es el final” de sus conversaciones con países exportadores de petróleo para que aceleren el ritmo de la oferta de crudo, después de que la alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, ignorara sus peticiones.

La portavoz adjunta de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, habla con los periodistas durante la rueda de prensa diaria en la Sala Brady Press Briefing Room de la Casa Blanca en Washington, DC. EFE / EPA / Oliver Contreras / POOL

La portavoz adjunta de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, reaccionó así al hecho de que los ministros de los trece miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de otros diez productores independientes hicieran caso omiso este jueves a las peticiones de Estados Unidos.

“Vamos a seguir trabajando en esto. Este no es el final”, dijo Jean-Pierre en una rueda de prensa en la Casa Blanca.

La portavoz del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, insistió en que los miembros de la alianza petrolera “pueden hacer más” para “estabilizar los precios de la energía y asegurar que los precios altos no paralizan la recuperación económica global”.

“Hemos estado en conversaciones con los países consumidores de energía y consideraremos todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición para potenciar la resiliencia y la confianza del público”, añadió Jean-Pierre, sin dar más detalles.

En su videoconferencia de este jueves, los 23 países miembros de la OPEP+, entre los que no está Estados Unidos, se limitaron a certificar que siguen adelante con la hoja de ruta aprobada en julio pasado.

Entonces, el grupo mantenía aún bajo tierra 5,8 millones de barriles diarios (mbd) del gran recorte de producción, de 9,7 mbd, que puso en marcha en mayo de 2020 para compensar la histórica caída de la demanda causada por la pandemia.

Decidió entonces recuperar de forma gradual el nivel de bombeo prepándemico, mediante aumentos de 400.000 barriles diarios (bd) cada mes, hasta septiembre de 2022, y reunirse mensualmente para vigilar la situación y eventualmente reajustar el nivel de la oferta.

En medio de una escalada inédita del precio de la energía, en especial del gas, y crecientes presiones inflacionistas, la Casa Blanca lleva ya meses pidiendo que los productores de crudo aceleren la recuperación de la oferta petrolera, dado que la demanda ya está en niveles prepandémicos.

También los “petroprecios” han recuperado niveles que no se veían en años, por encima de los 80 dólares el barril.

En una rueda de prensa esta semana al margen de la conferencia COP26 en Glasgow (Escocia), Biden atribuyó el encarecimiento de la gasolina y los combustibles “a la negativa mantenida hasta ahora por Rusia y las naciones de la OPEP a bombear más petróleo”.

Las presiones de Washington han ido en aumento en los últimos días, y a ellas se sumaron otros grandes consumidores de energía, como India y Japón, pero la OPEP+ rechazó este jueves que el llamado “oro negro” sea el problema de la situación actual, y atribuyó los problemas al encarecimiento del gas y del carbón.

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