Londres, 1 oct (EFE).- La crisis de desabastecimiento en el Reino Unido no golpea solo a las gasolineras: los problemas se extienden a la largo de la cadena de suministros y alcanzan ya a los mataderos, que corren el riesgo de dejar a los hogares británicos sin carne en Navidad por la falta de mano de obra.
La denuncia hoy del sector cárnico de que hasta 120.000 cerdos podrían ser sacrificados prematuramente por la escasez de personal en los mataderos se suma al clamor que llega desde diferentes sectores de la economía británica.
Pese a que el Gobierno de Boris Johnson insiste en que se ven signos de “estabilización” en las gasolineras, que sufren el desabastecimiento desde la semana pasada, las autoridades reconocen que el problema con los combustibles podría prolongarse al menos una semana más.
Las largas filas de conductores que desean repostar continuaron hoy, principalmente en Londres y el sureste del país.
La Asociación de minoristas del petróleo, que agrupa a las estaciones de servicio independientes, calcula que el 26 % de sus asociados seguían hoy totalmente secos de combustible, debido a la falta de camioneros que puedan transportarlo desde las refinerías.
Según dijo el director de la asociación, Gordon Balmer, a medios británicos, “aunque la situación es similar a los últimos días, hay signos de que está mejorando, pero demasiado lentamente”.
“Las gasolineras independientes, que suponen un 65 % de la red, no están recibiendo suficientes entregas de combustible comparado con otros sectores, como los supermercados”, señaló Balmer, quien prevé que las colas continúen sobre todo en la capital y los alrededores en los próximos días.
NAVIDADES EN PELIGRO
La punta del iceberg hasta ahora han sido las gasolineras, pero el desabastecimiento y la carestía de mano de obra en empleos poco cualificados empiezan a notarse también en algunas estanterías vacías en supermercados y tiendas de alimentación.
Pese a que la penuria no es generalizada, empiezan a verse huecos en los espacios dedicados ciertos productos, con carteles que advierten a los clientes, como pudo comprobar Efe, de que no se espera una reposición hasta dentro de diez días o dos semanas.
La preocupación ha alcanzado de lleno al sector agroalimentario, que observa cómo la falta de personal está obligando a los propios ganaderos a sacrificar sus animales porque no pueden recurrir a los mataderos, donde se trata y procesa la carne para su posterior comercialización.
Por esta razón, el Gobierno británico se plantea conceder unos 1.000 visados de emergencia a carniceros extranjeros para paliar una penuria que amenaza con dificultar la oferta de pavos, jamones y otros productos típicos en el periodo navideño, según el diario “The Times”.
De acuerdo con la misma fuente, la ministra del Interior, Priti Patel, del ala “dura” del Ejecutivo, se opone a esta medida por el temor a que sea una “táctica” de las empresas del sector para que a largo plazo se relaje la libertad de movimiento de trabajadores desde la Unión Europea (UE), muy restringida desde la consumación del Brexit el pasado 31 de diciembre.
La Asociación británica de procesadores de carne calcula un déficit de unos 15.000 carniceros, lo que hace que los profesionales en activo solo puedan dedicarse a abastecer a los supermercados con cortes básicos de carne y no centrarse en productos navideños más laboriosos.
Un portavoz de Interior, por su lado, afirmó que la intención del Gobierno es que “los empleadores hagan inversiones a largo plazo en la fuerza laboral interna del Reino Unido en lugar de depender de trabajadores extranjeros”.
“El Gobierno anima a todos los sectores a hacer el empleo más atractivo para los trabajadores británicos con oferta de formación, planes de carrera, aumentos de sueldo e inversión”, añadió.
Para la patronal del porcino, la crisis de personal se ha agudizado en las tres últimas semanas, lo que ha obligado a los productores a matar a las nuevas crías de cerdo, y no se descarta un “sacrificio masivo” de animales en las próximas semanas.