Recife (Brasil), 14 ene (EFE).- La escuela portuguesa, con los técnicos Paulo Sousa (Flamengo) y Abel Ferreira (Palmeiras), buscará esta temporada romper con el rótulo de favorito del Atlético Mineiro, actual monarca de la Liga y de la Copa do Brasil que estuvo a punto de contratar también a un entrenador luso para este año.

El subcampeón Flamengo contrató a Sousa y el Palmeiras, que terminó tercero en el campeonato local y que ostenta el doble título de la Copa Libertadores, mantendrá en su banquillo a Ferreira, ambos con la misión de desbancar al conjunto de Belo Horizonte, que desistió de portugueses y apostó en el argentino Antonio ‘Turco’ Mohamed.

Antes de anunciar esta semana a Mohamed, el Mineiro adelantó las negociaciones con los portugueses Jorge Jesús, bastante exitoso en el fútbol de Brasil y quien dejó al Benfica, y Carlos Carvalhal, entrenador del Braga de su país.

Tercero en la Liga brasileña, pero con dos títulos en el mismo año de la Libertadores, Ferreira confirmó su continuidad en el Palmeiras, al que comandará en el Mundial de Clubes de Emiratos Árabes Unidos, previsto para febrero y en la que buscará el anhelado título orbital, esquivo en 1999 y 2020 -disputado en 2021-.

Consagrado como el mejor técnico del continente americano en 2021 en la tradicional encuesta de fin de año del diario uruguayo El País de Montevideo, el nacido hace 43 años en Peñafiel consiguió darle identidad al “Verdao” de Sao Paulo y ponerlo siempre como protagonista en los torneos que disputa.

Ya el Flamengo sedujo a Paulo Sousa, que estaba como seleccionador de Polonia, y el excentrocampista de 51 años asumirá el reto de buscar la reconquista de la Libertadores y de la Liga, títulos alcanzados en 2019 por su compatriota Jesús, que era el preferido de los directivos y de la afición del club carioca.

“Es una gran sorpresa ese movimiento de entrenadores europeos y, en particular, de portugueses en Suramérica. Eso es muy nuevo y, relativamente, inesperado”, comentó a Efe Joao Almeida, escritor y corresponsal en Brasil desde hace una década del diario deportivo luso A Bola.

El analista portugués destacó que la “ola” de entrenadores lusos en el exterior comenzó con el éxito de José Mourinho y Carlos Queiroz en Europa y ahora, en América, con las 3 últimas Libertadores ganadas por técnicos de ese país al frente de equipos brasileños (Jesús una con Flamengo y Ferreira dos con Palmeiras).

“Portugal cada vez más es visto como un país de fútbol en el ‘país del fútbol’. Eso es gratificante para un entrenador portugués porque siempre Brasil miró por encima del hombro a Portugal en asuntos futbolísticos”, subrayó Almeida.

Los técnicos portugueses pioneros en Brasil fueron Ernesto Santos, con el Vasco da Gama, y Jorge Jorca, con Sao Paulo y Corinthians, ambos en la década del cuarenta.

Luego se presentó un prologando receso de presencia de técnicos portugueses en Brasil, hasta que los nombres lusos volvieron a aflorar desde mediados de la década pasada.

Augusto Inácio, con el Avaí; Sergio Vieira, con el Athlético Paranaense y el paulista Guaratinguetá; Paulo Bento, con Cruzeiro; Antonio ‘Toni’ Oliveira, también con el Paranaense, y el experimentado Jesualdo Oliveira, con el Santos, marcaron el retorno.

En 2020, el Vasco da Gama apostó, sin éxito, con Ricardo Sá Pinto.

En la actualidad otros portugueses dirigen clubes regionales del país, como Luis Miguel Gouveia, al frente del Caiçará del estado de Piauí, y Paulo Morgado en el Nacional de Manaus, en Amazonas.

“Portugal pasó a enfatizar mucho en la ciencia del deporte con cursos e intercambios que enriquecieron a los entrenadores con el conocimiento de otros países y Suramérica se ha convertido en un excelente destino por la increíble pasión que tiene por el fútbol y clubes grandes, como los de Brasil. Pagan muy bien”, dijo Almeida.

Waldheim García Montoya

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