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Brasilia, 27 mar (EFE).- Un tribunal de Brasilia aceptó este miércoles una denuncia que acusa a Jair Renan Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), de fraudes y lavado de dinero en operaciones para obtener préstamos bancarios.

La Quinta Sala Penal del Distrito Federal aceptó la denuncia presentada por la Fiscalía contra el hijo de Bolsonaro y otras cinco personas, a las que dio un plazo de diez días para presentar sus primeros alegatos por escrito, según informó el propio tribunal.

Según la acusación, el menor de los cuatro hijos del líder de la ultraderecha brasileña, de 25 años, falsificó las relaciones de facturación de una empresa de eventos de la que era socio, para acceder a al menos tres créditos.

Esos préstamos le fueron otorgados entre 2022 y 2023, por un valor total de unos 700.000 reales (142.857 dólares o 129.600 euros), con base en documentos fraudulentos que le atribuían a la empresa ‘RB Eventos e Mídia’ una facturación anual muy superior a la real, según sostiene la Fiscalía.

Jair Renan es el único de los hijos varones de Bolsonaro que no se dedicó a la política, en la cual actúan sus hermanos Flávio (senador), Eduardo (diputado) y Carlos (concejal en Río de Janeiro).

El menor de los Bolsonaro se dedicó a los negocios y durante la gestión de su padre se hizo conocido como “organizador de eventos” en Brasilia.

A mediados de 2021, fue investigado bajo la sospecha de tráfico de influencias, después de que una productora que prestaba servicios para el Gobierno hizo el registro fotográfico y de vídeo de la fiesta de inauguración de una de sus empresas sin cobrarle un centavo, aunque el caso luego fue archivado por falta de pruebas.

En agosto del año pasado, por el mismo asunto por el que fue acusado de fraude y blanqueo de capitales, la Policía registró las oficinas y dos apartamentos del menor de los Bolsonaro.

La acusación contra Jair Renan fue aceptada mientras que el expresidente enfrenta una difícil situación ante la justicia, que le investiga por un supuesto intento de impedir la investidura del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, celebrada el 1 de enero de 2023.

Bolsonaro también es sospechoso de alentar el violento asalto a las sedes de los tres poderes del Estado ocurrido ocho días después de la toma de posesión de Lula y, la semana pasada, fue acusado formalmente de haber falsificado certificados de vacunación contra la covid-19.

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