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El Cairo, 24 ene (EFE).- La Marina británica informó hoy de un nuevo ataque en el golfo de Adén, frente a las costas del Yemen, después de que Estados Unidos anunciara esta madrugada la destrucción de dos misiles antibuque que iban a ser lanzados por los rebeldes hutíes contra el sur del mar Rojo.

La entidad de la Marina británica Operaciones Marítimas Comerciales (UKMTO) dijo en una alerta que fue notificada de un ataque a unas 45 millas náuticas al sur de Adén, e indicó que las autoridades pertinentes están investigando el incidente, del que no aportó más detalles.

Asimismo, pidió a los buques que transitan por esa vía que lo hagan con precaución y que informen a la UKMTO de “cualquier actividad sospechosa”.

Este ataque se produce poco después de que el Comando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM) informara esta madrugada de que Estados Unidos destruyó dos misiles antibuque hutíes que apuntaban al sur del mar Rojo y estaban preparados para ser lanzados.

“Las fuerzas estadounidenses identificaron los misiles en áreas del Yemen controladas por los hutíes y determinaron que presentaban una amenaza inminente para los buques mercantes y los barcos de la Armada estadounidense en la región”, apuntó el CENTCOM en la plataforma X.

Esta acción fue realizada tan solo un día después de que Estados Unidos y el Reino Unido bombardearan ocho posiciones de los rebeldes hutíes de Yemen, un ataque que tenía como objetivo seguir degradando la capacidad de este grupo para continuar sus ataques.

La operación del lunes buscaba al mismo tiempo evitar una escalada de la tensión, indicó la Casa Blanca en un comunicado en el que precisó que la operación tuvo lugar con el apoyo de Australia, Baréin, Canadá, Países Bajos y Nueva Zelanda.

Según esa nota, los más de 30 ataques que los hutíes han lanzado contra buques militares y comerciales desde mediados de noviembre “constituyen una amenaza para todos los países que dependen del transporte marítimo internacional”.

Los hutíes, respaldados por Irán, han lanzado decenas de ataques contra embarcaciones comerciales y buques de guerra occidentales en el mar Rojo desde el pasado 19 de noviembre con el objetivo de dañar económicamente a Israel y en apoyo a los palestinos de la Franja de Gaza.

Esas acciones han provocado severas disrupciones en el mar Rojo, por donde transita alrededor del 15 % del comercio marítimo mundial, y ha provocado la represalia de Washington y de Londres contra los insurgentes, que han prometido responder “con firmeza” a los bombardeos occidentales.

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