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WASHINGTON DC, 06 ABRIL.- La detención de Jorge Glas en la embajada de México en Quito ha generado una respuesta contundente por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA), dirigida por el secretario general Luis Almagro. En un comunicado oficial, la OEA condenó enérgicamente la acción de la Policía Nacional ecuatoriana que llevó a la detención del ex vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, en la embajada de México en Quito.

La Secretaría General de la OEA expresó su firme rechazo a cualquier acción que ponga en riesgo la inviolabilidad de las misiones diplomáticas, destacando la importancia de respetar las normas internacionales que garantizan la protección de los espacios diplomáticos. Asimismo, la OEA reiteró la obligación de todos los Estados de cumplir con sus compromisos internacionales sin recurrir a normativas de derecho interno que puedan justificar el incumplimiento de estas obligaciones.

En este contexto, la Secretaría General manifestó su solidaridad con las víctimas de estas acciones improcedentes que afectaron la embajada de México en Ecuador. El secretario general Almagro instó a ambas partes, México y Ecuador, a entablar un diálogo constructivo para resolver las diferencias surgidas a raíz de este incidente. Además, anticipó que solicitará una reunión del Consejo Permanente de la OEA para abordar de manera formal las tensiones diplomáticas entre ambos países.

Por otro lado, el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, defendió la actuación de las fuerzas policiales que llevaron a cabo la detención de Glas en la embajada mexicana en Quito. Noboa argumentó que la condena previa contra Glas, quien fue condenado por corrupción, prevalece sobre su condición de asilado político, la cual fue otorgada por el Gobierno mexicano horas antes de su detención.

Estos acontecimientos han llevado a una ruptura de relaciones diplomáticas entre México y Ecuador, generando un escenario de tensión que ha captado la atención internacional. La OEA, como organismo regional, busca facilitar el diálogo y la resolución pacífica de conflictos entre sus Estados miembros, promoviendo el respeto por las normas y principios del derecho internacional.

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