Ginebra, 12 oct (EFE).- La situación de los migrantes y solicitantes de asilo en Libia está empeorando, con un aumento de los asesinatos, las redadas, las expulsiones sin debido proceso a países vecinos del África Subsahariana y las detenciones en condiciones inhumanas, advirtió hoy Naciones Unidas.

La portavoz de la Oficina de la ONU para Derechos Humanos Marta Hurtado expresó en rueda de prensa la “gran preocupación” de ese organismo por la situación de estos colectivos en Libia, “que sufren a diario un sinnúmero de violaciones y abusos tanto por parte del Estado como de actores no estatales”.

Hurtado puso como ejemplo la reciente redada a un asentamiento de migrantes en Gergaresh, a unos 12 kilómetros de la capital Trípoli, en el que 5.000 hombres, mujeres y niños fueron detenidos y se hizo uso de la fuerza de un modo desproporcionado, lo que causó al menos un muerto y cinco heridos.

“Todos los detenidos han sido llevados al centro gubernamental de detención de Al Mabani, en Trípoli, hacinados en celdas sin apenas acceso a comida o agua”, destacó la portavoz.

En otro incidente relacionado, unos 500 migrantes consiguieron escapar de otro centro de detención, el de Gheriyan, el pasado 6 de octubre, y los guardias usaron munición real para intentar detenerlos, causando al menos cuatro muertos y un número no confirmado de heridos.

Éstos y otros incidentes similares ocurridos en la última semana “muestran la precaria situación, a veces letal, en la que viven los migrantes y solicitantes de asilo en Libia, al ser criminalizados, sistemáticamente detenidos en condiciones horribles, y sujetos con frecuencia a extorsión y abuso”, subrayó la fuente oficial.

Hurtado recordó que el reciente informe de la Misión Investigadora de la ONU en Libia presentado ante el Consejo de Derechos Humanos ya denunció extendidas y sistemáticas violaciones de las libertades fundamentales a estos colectivos, que según los expertos podrían constituir crímenes contra la humanidad.

La portavoz pidió a las autoridades libias que liberen a los detenidos arbitrariamente, investiguen las denuncias de uso desproporcionado de la fuerza y “reformen la legislación para despenalizar la entrada, estancia y salida irregular de personas” en el territorio nacional. EFE

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