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Madrid, 31 mar (EFE).- La Semana Santa vive este Domingo de Resurrección en España los últimos actos de una celebración deslucida este año por el mal tiempo, con frío, viento y una lluvia necesaria en zonas del país afectadas por la sequía pero que ha impedido que muchas procesiones salieran a la calle.

Las cofradías de Ferrol (España) con la procesión de la resurrección este domingo. EFE/ Kiko Delgado

La lluvia obligó a suspender la procesión del Santo Cristo Resucitado en Logroño, la única de España que este día sale de un camposanto, el Desfile de Resurrección en Valencia o la salida procesional del Santísimo Cristo Resucitado en Alicante.

Una persona camina por la playa Torremolinos (España), bajo la lluvia que está cayendo en la provincia española de Málaga este domingo. EFE/Daniel Pérez

La ciudad de Valladolid, una de las que en España tiene declarada su semana de Pasión de Interés Turístico Internacional, tuvo que celebrar Pascua de Resurrección a cubierto en la catedral, sin que las imágenes pudieran recorrer las calles.

Zamora, cuya Semana Santa también está declarada de Interés Turístico Internacional, tuvo igualmente que suspender la procesión de la Cofradía de la Santísima Resurrección, pero el mal tiempo no impidió en cambio cumplir con una de las tradiciones gastronómicas, que van ligadas a esta celebración en muchas partes de España.

Es el caso de ‘Dos y pingada’, un almuerzo típico compuesto por dos huevos fritos, dos lonchas gruesas de jamón a media curación pasadas vuelta y vuelta por la sartén y dos rebanadas de pan.

Una de las regiones donde el mal tiempo más se dejó sentir esta Semana Santa en el país fue Andalucía, cuyas procesiones congregan cada año a miles de fieles y turistas.

La lluvia, más que necesaria por la sequía en esta región del sur de España, dio al traste con las ilusiones de todo un año de espera para cofrades y espectadores.

La imagen del Resucitado no pudo salir de las iglesias en la mayor parte de una región en la que los sectores hotelero y hostelero, para quienes tradicionalmente la Semana Santa es la antesala de su temporada estrella, la estival, se vieron especialmente perjudicados por la inestabilidad meteorológica, al igual que en otras zonas del país.

Otros tuvieron más suerte, como en la localidad de Villanueva de la Serena, en la provincia de Badajoz, donde cientos de personas pudieron presenciar finalmente el encuentro de las imágenes de la Virgen con Jesús Resucitado, tras ser retrasado dos veces por la lluvia.

La localidad de Tudela, en la región de Navarra, vivió uno de los momentos cumbre del año, la Bajada del Ángel que anuncia a la Virgen María la resurrección de su hijo, ante miles de personas.

Diez de las diecisiete regiones españoles están en alerta amarilla por vientos fuertes, lluvia o nieve, con rachas que pueden superar los 100 kilómetros por hora, mala mar y precipitaciones persistentes en muchos puntos del país.

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