Miami, 15 jun (EFE).- La segunda depresión tropical del año ganó fuerza frente a la costa de Estados Unidos en las últimas horas y se convirtió este martes en Bill, la segunda tormenta con nombre de la cuenca atlántica después de Ana, sin representar por ahora amenaza en tierra.

Los meteorólogos estiman que Bill podría ser de “corta vida”, pero sin embargo puede afectar la navegación y la pesca en la costa noreste del país.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por su sigla en inglés) informó a las 5:00 p.m que el centro de la tormenta tropical Bill se encontraba a unas 290 millas al sureste de Halifax, Nueva Escocia. Bill se mueve al noreste hacia Newfounland, a cerca de 36 mph (57 km/h), y se espera que este movimiento continúe hasta que el ciclón se disipe el miércoles.

Fotografía cedida por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) a través del Centro Nacional de Huracanes (NHC)

Ciclon “extratropical”

El NHC agregó que la tormenta tropical Bill es “casi ya un ciclon ‘extratropical’ mientras continúa este martes su ruta por aguas frías del Atlántico Norte para disiparse probablemente el miércoles, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE.UU.

Presenta vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora (60 millas), con ráfagas más fuertes, y se desplaza rápidamente en dirección noreste con una velocidad de traslación de 57 km/h (36 millas por hora), indicó el NHC en su boletín de las 21.00 GMT de hoy.

Los meteorólogos esperan “cierto debilitamiento” del sistema y se pronostica que se convierta en una “baja presión ‘postropical’ esta noche” y se disipe mañana.

Bill no representa riesgos para zonas pobladas.

Fotografía cedida por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) a través del Centro Nacional de Huracanes (NHC) donde se muestra el recorrido de dos días de la tormenta tropical Bill en el Atlántico. EFE/NOAA-NHC

El Centro continúa vigilando también otro sistema de baja presión en el Golfo de México y el sur de México, donde este martes persisten lluvias y tormentas eléctricas “desorganizadas”.

El pasado 1 de junio comenzó de forma oficial en la cuenca atlántica la temporada de huracanes de este año, que se prevé tenga una actividad por encima de lo normal, pero sin llegar al extremo de la de 2020.

La temporada ciclónica de 2020 tuvo en jaque, en medio de la pandemia de la covid-19, a las islas del Caribe y las costas de Centroamérica, México y Estados Unidos con un número récord de 30 tormentas con nombre.

Según el NHC, hasta el 30 de noviembre se espera un promedio de 14 tormentas con nombre, de las cuales 7 llegarán a ser huracanes y 3 de ellos grandes huracanes.

La cuenta se inició antes del arranque oficial con la tormenta Ana, que se formó cerca de las islas Bermudas en mayo.

Fotografía cedida por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) a través del Centro Nacional de Huracanes (NHC)