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Jerusalén, 1 nov (EFE).- El primer ministro en funciones de Israel, Yair Lapid, registró su voto a las 8.00 hora local (6.00 GMT) en Tel Aviv, donde pidió a los israelíes que voten “sabiamente”, pensando “en el futuro de nuestros hijos”, en los quintos comicios que convoca el país en menos de cuatro años.

“Buenos días, voten sabiamente. Voten por el Estado de Israel, por el futuro de nuestros hijos y por nuestro futuro en general”, dijo Lapid a los medios antes de emitir su voto junto a su esposa Lihi Lapid, en la escuela Ramat Aviv Gimel de Tel Aviv, cerca de su residencia familiar.

Lapid, por el partido Yesh Atid, es uno de los principales contendientes con opciones de gobernar el país, frente al polémico ex primer ministro Benjamín Netanyahu, líder de Likud que parte como favorito, pero ninguno de los dos tiene fácil aunar una coalición en mayoría que pueda formar gobierno.

A primera hora de la mañana, antes incluso de la apertura de los colegios electorales a las 7.00 hora local (5.00 GMT), el primer ministro visitó la tumba de su padre Tommy Lapid, un conocido periodista, dramaturgo y ministro israelí, nacido en Serbia pero enviado al guetto de Budapest por los nazis, que mataron a su padre en el campo de concentración de Mauthausen.

También depositó su voto temprano en Jerusalén el presidente Isaac Herzog, quien tiene la tarea de encargar al candidato más votado la formación de un gobierno, supervisar el proceso y controlar los tiempos electorales que manda la ley.

El presidente, que votó junto a su esposa, la primera dama Michal Herzog, animó a los 6,78 millones de israelíes convocados a las urnas -entre una población de 9,3 millones- a “ejercer su derecho democrático e ir a votar”, porque “votar hace la diferencia”.

“Israel es una verdadera democracia. Millones de votantes saldrán hoy a votar y decidir sobre el futuro y la dirección de nuestra nación. Esta es una democracia próspera con una multitud de voces. Siempre debemos respetar este enorme derecho que tenemos, ya que hay tantas naciones y miles de millones de seres humanos que lamentablemente no disfrutan de este derecho”, resaltó el presidente sobre la polarización que domina Israel.

La pugna electoral está marcada de nuevo en esa cita por la división del arco político entre el bando pro-Netanyahu y anti-Netanyau, sin mayorías claras para ninguno, pero el auge de la extrema derecha, la participación de los árabes o la pérdida de apoyos de la izquierda pueden hacer decantar la balanza a uno u otro lado.

“Con tu papeleta electoral, puedes colocar a Netanyahu con un gobierno completo de derecha”, declaró el extremista Itamar Ben Gvir, número dos pero figura más popular dentro del Sionismo Religioso, partido abiertamente racista, antiárabe y homófobo que aspira a ser la tercera fuerza más votada, y previsiblemente el principal aliado de Netanyahu para regresar al poder.

“Estas son las primeras elecciones en la historia del país en las que se decide entre democracia y el kahanismo”, declaró al votar Zehava Galon, líder del izquierdista y pacifista Meretz, sobre el auge de figuras como Ben Gvir, seguidor del difunto rabino radical Meir Kahane, cuyo movimiento Kaj es considerado terrorista en Israel y EEUU.

En las dos primeras horas desde la apertura de los colegios, ya han votado la mayoría de los candidatos, excepto el jefe de la oposición, Benjamín Netanyahu.

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