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Bogotá, 21 mar (EFE).- En las últimas semanas, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha hecho algunas declaraciones que se le han vuelto en contra y que lo han enfrentado no solo con sus opositores sino también, por ejemplo, con una comunidad a la que acusó de estar vinculada a un grupo paramilitar.

El mandatario está embarcado esta semana en una gira por el Caribe colombiano y, ante las multitudes que acompañan sus eventos, ha pronunciado prolongados discursos que incluyen declaraciones que acaban en polémicas.

Esto sucede además luego de que propuso la semana pasada en Cali, la principal ciudad del suroeste de Colombia, una asamblea nacional constituyente si sus reformas sociales no son aprobadas en el Congreso.

“La eufórica gira del presidente por el Caribe está alcanzando su punto álgido”, expresó en X Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y excandidato presidencial.

Agregó que “en Urabá se acercó al Clan del Golfo, peleó con (alias) ‘Iván Mordisco’ que anda en el sur del país, confundió las protestas campesinas de Tierralta con bloqueos del mismo Clan, insultó a los residentes adinerados del Poblado y del Chicó, dio lecciones de historia sobre Urabá, y denunció una supuesta ‘conspiración’ de empresarios costeños, todo en nombre del pueblo que representa”.

Las FARC y las disidencias

Por cuenta de un ataque a indígenas por miembros del Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia de las antiguas FARC, el presidente suspendió esta semana en tres departamentos del suroeste del país el cese al fuego bilateral con ese grupo armado, con el que está negociando la paz.

Petro arremetió contra el jefe de ese grupo, alias ‘Iván Mordisco’, a quien acusó de ser “un ‘traqueto’ (narcotraficante) vestido de revolucionario”.

“Esto que lo reciba allá el tal ‘Iván Mordisco’. Era chofer de un comandante de las FARC. Las FARC hizo la paz y el chofer se quedó con los negocios. Ahora está matando dirigentes campesinos, asesinando al pueblo y habla de revolución (…) Es un ‘traqueto’ vestido de revolucionario”, dijo el jefe de Estado.

Al respecto, el jefe guerrillero expresó que ese grupo armado ilegal apoyó la campaña electoral del hoy presidente.

“Gustavo Petro me acusa de ‘traqueto’ y de usar la memoria de Manuel Marulanda (fundador de las FARC). Cuando lo apoyamos en campaña no éramos ‘traquetos’. Además de traicionarnos, traicionó al pueblo que lo respaldó por su discurso progresista y de paz, hoy impulsa la guerra y el capitalismo”, expresó en una cuenta de X de ese grupo armado.

Campesinos y paramilitares

Otra polémica ocurrió en el municipio de Tierralta, en el departamento caribeño de Córdoba, donde un grupo de campesinos bloqueó una de las vías de acceso por el incumplimiento de las autoridades en la construcción de una carretera.

Esa región ha sido históricamente una de las más afectadas por la violencia paramilitar y allí opera el Clan del Golfo, la principal banda criminal del país también conocida como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC).

“El Clan del Golfo bloqueó las vías de acceso a Tierralta y la gente se está retirando por temor. Orden del presidente: el Ejército llega de inmediato y despeja las vías en Tierralta. Orden del presidente. No entiendo cómo teniendo el Ejército aquí, el Clan del Golfo despeja vías”, afirmó, con vehemencia, el mandatario.

Esto lo aseguró Petro el lunes y al día siguiente el alcalde de Tierralta, Jesús David Contreras, le  manifestó al mandatario que a los habitantes de ese municipio les “dolió en el corazón” que se les acusara de hacer parte de esa banda de origen paramilitar.

“Quiero decirle presidente que eso que pasó ahí fue una desinformación, ayer lo que había aquí, a escasos cinco kilómetros, era un bloqueo porque a una comunidad no se le ha iniciado una obra (de una carretera)”, detalló el alcalde, que agregó: “Ellos ayer pararon, resistiendo y reclamando, que esa obra no ha iniciado”.

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