Berlín, 24 sep (EFE).- El candidato conservador a la Cancillería alemana, Armin Laschet, cerró este viernes su campaña, rodeado por la canciller, Angela Merkel, y el primer ministro bávaro, Markus Söder, en un acto del que espera que salga una señal para remontar la ligera desventaja que tiene hasta el domingo.
Laschet, el presidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), ha estado durante la campaña bajo la sombra de Merkel, que al principio se mantuvo muy distante de la misma.
“Es necesario tomar el relevo de Angela Merkel para no echar a perder lo que se ha logrado en 16 años”, dijo Laschet al principio de su discurso y también expresó su deseo de que Söder formase parte de su futuro Gobierno.
Söder, el presidente de la hermana Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera, también se había convertido en una sombra para Laschet después de haberle disputado, sin éxito, la candidatura conjunta de los dos partidos.
Dentro de la CSU, además, muchos no ocultaban su opinión de que el bloque conservador hubiera llegado con más fuerza a las elecciones si Söder hubiera sido el candidato.
No obstante, después de que los socialdemócratas se pusieran por encima en las encuestas, los dos partidos cerraron filas. Merkel, por otra parte, empezó a respaldar demostrativamente a Laschet y a combatir la idea de que su verdadero sucesor es su ministro de Finanzas, el candidato socialdemócrata Olaf Scholz.
“La CDU y la CSU han sido siempre los partidos de la moderación y del centro y que logran crear puentes cuando surgen nuevos problemas”, dijo Merkel en Múnich.
Merkel agregó que el bloque conservador había sido determinante en la introducción del euro, en la reunificación alemana y en la política europea.
Söder, por su parte, se mostró confiado en que se podrá dar vuelta a los pronósticos, que todavía le dan una ligera ventaja a Scholz.
“Daremos la vuelta a los pronósticos. Alemania no puede convertirse otra vez en un campo de experimentos para ocurrencias de izquierda”, dijo Söder.
Söder expresó su temor de que La Izquierda pueda terminar siendo parte de un Gobierno presidido por los socialdemócratas y dijo que ese partido tiene una relación distorsionada con la historia alemana y sigue sin reconocer que la extinta RDA era un régimen que atentaba contra los principios del Estado de Derecho.
El fantasma de un posible tripartito de izquierdas, presidido por el Partido Socialdemócrata (SPD) y con Los Verdes y La Izquierda como socios minoritarios, ha sido uno de los caballos de batalla de la CDU/CSU en las últimas semanas.
En ese sentido Söder dijo que, aunque Scholz se presenta como socialdemócrata moderado, dentro del SPD hay otros políticos, como Kevin Kühnert, que se han mostrado abiertos a un pacto con La Izquierda, lo que llevaría, según él, a una política de alza de impuestos e intervencionismo estatal.
En un sondeo publicado este viernes por el Instituto Allensbach, la ventaja del SPD sobre el bloque conservador se reduce a un punto, el 26 % frente al 25 %.
La encuesta coloca a los Verdes con un 16 % (medio punto más sobre el sondeo precedente), a los liberales del FDP con un 10,5 % (un punto más) y a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) con un 10 % (un punto menos).
La Izquierda obtendría, según ese sondeo, un 5 % (un punto menos), que es el umbral necesario para acceder al Bundestag (Cámara baja del Parlamento alemán).
Aunque en las otras encuestas la ventaja es ligeramente superior, todas apuntan a que se necesitará un tripartito para gobernar, a menos que recurra a una improbable nueva edición de la gran coalición, que tendría una mayoría apretada.
Actualmente se barajan tres variables, dos lideradas por el SPD y otra liderada por la CDU/CSU.
El SPD podría formar una alianza con Los Verdes y el FDP, para la que el principal obstáculo serían las diferencias en materia fiscal frente a los liberales y entre los liberales y Los Verdes.
La otra fórmula sería la alianza con Los Verdes y La Izquierda, a la que aluden permanentemente los conservadores y donde el obstáculo más grande lo forman las posiciones de este último partido en política exterior.
La CDU/CSU, por su parte, tiene en la mira una posible coalición con Los Verdes y los liberales, lo que intentó ya hace cuatro años sin que se lograse llegar a un acuerdo.
Tanto la CDU/CSU como el SPD descartan todo tipo de cooperación con la AfD. La CDU/CSU también descarta una coalición con La Izquierda.