Quito, 24 sep (EFE).- El presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, que este viernes presentó en la Asamblea Nacional el proyecto económico urgente “Ley de Creación de Oportunidades”, pidió en el seno parlamentario “luchar juntos” contra la “nueva emergencia” producida por la crisis económica, agravada por el coronavirus.
“Es el momento de luchar juntos en contra de esta nueva emergencia nacional”, que se traduce en un alto desempleo, un enorme déficit fiscal y una abultada deuda externa, mencionó ante los miembros del Pleno de la Asamblea, a la que acudió para entregar personalmente el proyecto y pedir su tramitación urgente.
El mandatario destacó que tras el exitoso plan de vacunación, que ha logrado inmunizar contra la covid-19 a más de nueve millones de ecuatorianos en apenas cuatro meses de gestión, el país debe emprender reformas para aliviar y recuperar la economía nacional.
CEREMONIA PARLAMENTARIA
El documento, de 180 páginas, lo entregó el presidente en una sesión este viernes en el salón José Mejía Lequerica de la Asamblea, que no en el Pleno, una sala donde estuvo acompañado de sus ministros y engalanada con las banderas nacionales y de las 24 provincias ecuatorianas.
Como hiciera en agosto con la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), el mandatario quiso darle todo el peso escénico que requieren sus vastas reformas, y tratar de disipar cualquier oposición que pueda surgir desde la Asamblea, en la que no cuenta con mayoría.
Esta es “una oportunidad histórica para alcanzar el Ecuador que todos soñamos”, destacó el mandatario en su discurso de 22 minutos, interrumpido de tanto en tanto por aplausos esporádicos de los presentes.
Para Lasso, su plan marca un camino para reactivar la economía nacional, golpeada por la crisis heredada de la anterior administración y la pandemia, una situación que ya había descrito la noche anterior en un discurso a la nación transmitido en directo.
Por ello apeló a los sentimientos “cívicos y patrióticos” de los asambleístas para tramitar y aprobar el cuerpo normativo.
Y criticó a grupos que podrían estar interesados en “tirar piedras” y, eventualmente, “desestabilizar al Gobierno”, aunque expresó su confianza en que la mayoría de ecuatorianos “no están en eso” y, más bien, “esperan que actuemos” para reactivar la economía.
BUSCAR EL CONSENSO
El presidente, que asumió sus funciones en mayo, afronta ahora una dura batalla en la Asamblea, que tiene 30 días para dilucidar si aprueba las reformas planteadas o las rechaza, dado que el proyecto de ley ha sido presentado con carácter económico urgente.
Si los asambleístas no cumplen el plazo de votación, la ley entraría en vigor por ministerio de la ley, y si la rechaza volvería al Ejecutivo, que podrá enmendarla y reiniciar el trámite parlamentario, o, como se ha elevado estas últimas semanas, acudir a una consulta popular con aspectos generales y políticos de la misma.
El legislador oficialista Juan Fernando Flores dijo a Efe que el proyecto es “una respuesta a las necesidades que tiene la mayor parte de los ecuatorianos” y que ya se han producido acercamientos con los diferentes grupos parlamentarios, incluidos los de oposición, para un debate constructivo que permita sacar adelante la propuesta.
E instó a definir las “líneas rojas” de desacuerdos y buscar salidas consensuadas en aquellos capítulos que son de interés común.
Pero las críticas arrecian desde sindicatos, grupos sociales, el colectivo indígena y hasta de los exiliados del presidente del Partido Socialcristiano (PSC), y también en el opositor correísta UNES.
Paola Cabezas, legisladora de esta última formación, principal grupo parlamentario, alertó por redes que la nueva propuesta laboral podría llevar a innumerables despidos, “para poderse alinear a esa nueva forma” legal contemplada en la ley.
EL NÚCLEO DEL PLAN
El proyecto del Ejecutivo contiene reformas como la simplificación del sistema tributario, lo que supone la eliminación de varios impuestos para estimular la economía y descarta un aumento del IVA.
También incluye un ajuste en las deducciones del Impuesto a la Renta, que afectará a quienes ganen más de 24.000 dólares anuales, así como una contribución temporal de dos años para patrimonios superiores a los 500.000 dólares.
Entre las muchas enmiendas, el plan apuesta asimismo por una reforma laboral que no conculque derechos adquiridos ni lesione los beneficios que los trabajadores gozan con el Código del Trabajo, pero que se orienta a reformar el mercado laboral a futuro, con un régimen alternativo y voluntario.
Lasso pidió a la presidenta de la Asamblea, Guadalupe Llori, del movimiento indígena Pachakutik, que obtuvo en mayo su apoyo para su elección como jefa del poder legislativo, que permita que el proyecto de reformas, incluida una anterior sobre Educación Superior, sea tramitada “con la urgencia que exige la sociedad ecuatoriana”.
La propuesta “será intensamente debatida por la Asamblea y la sociedad civil”, le respondió Llori tras advertir que en el país se impone la independencia de funciones y que el Parlamento la tramitará sin presiones de ningún tipo en los plazos que fija la ley.

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, ofrece un discurso para presentar una serie de reformas tributarias, laborales y de inversiones para reactivar la alicaída economía ecuatoriana en la Asamblea Nacional hoy, en Quito (Ecuador). EFE/José Jácome
El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso (c), llega la Asamblea Nacional, para presentar una serie de reformas tributarias, laborales y de inversiones para reactivar la alicaída economía ecuatoriana hoy, en Quito (Ecuador). EFE/José Jácome