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Bucarest, 29 nov (EFE).- Los ministros de Exteriores de la OTAN llegaron este martes a su reunión de dos días en Budapest dispuestos a apoyar a Ucrania a defenderse de la ofensiva rusa basada en la destrucción de infraestructura energética y de calefacción para que los ciudadanos sufran las peores consecuencias del invierno.

“Tenemos que apoyar a Ucrania porque lo que vemos es que el presidente (ruso, Vladímir) Putin está intentando utilizar el invierno como arma de guerra, lo que está infligiendo mucho sufrimiento al pueblo ucraniano”, indicó a su llegada el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg.

Según avanzó, los aliados están dispuestos a seguir proporcionando sistemas de defensa aérea a Ucrania pero también apoyo para “reconstruir su infraestructura de gas y energía”.

En su intervención inicial ante los ministros, Stoltenberg recordó en cualquier caso que el Ejército ruso “conserva importantes capacidades y gran número de tropas”, y que está dispuesto a “utilizar la brutalidad extrema y dejar a Ucrania en el frio y la oscuridad este invierno”, por lo que los aliados deben “mantener el rumbo y ayudar a Ucrania a prevalecer como nación soberana”.

“Esta vez estamos hablando, sobre todo, de la ayuda de invierno. Estamos hablando de cómo podemos conseguir generadores, mantas, material de desminado y, sobre todo, infraestructuras para mantener el suministro de agua y electricidad a Ucrania lo antes posible”, afirmó la ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock.

También recordó que Berlín ha ofrecido a Polonia un sistema de misiles de defensa antiaérea Patriot y que “ahora” se discute esa cuestión con Varsovia, que había planteado la posibilidad de otorgar el mecanismo a Ucrania.

El ministro estonio, Urmas Reinsalu, fue más allá y aseguró que Ucrania necesita sistemas de defensa aérea, tanques pero, también, misiles de largo alcance.

“La lucha de Ucrania es una lucha por la seguridad europea”, recalcó, y pidió que tras la guerra “Putin y sus cómplices” respondan ante un tribunal.

Por su parte, preguntado por si cree que Ucrania debería poder atacar las posiciones en Rusia desde donde se disparan misiles que caen en su territorio, el eslovaco de Exteriores, Rastislav Kacer, dijo no tener una respuesta concreta pero consideró que es Moscú quien ha desatado la guerra y que Kiev “está obligado a utilizar todo lo que les ayude a ganar la guerra”.

Kacer dijo que abordarán “la voluntad de Ucrania de ingresar en la OTAN” y pidió tomar el asunto “en serio” y “ayudar a Ucrania a pasar por el proceso de acercarse lo más posible a la adhesión” para que, “cuando al final estemos listos, la transición a la plena adhesión sea muy suave y fácil”.

Sobre Ucrania, el ministro checo, Jan Lipavsky, confió en que “podamos lograr al menos un nuevo enfoque sobre la futura adhesión de Ucrania a la OTAN, que apoyo plenamente”.

El titular del Reino Unido, James Cleverly, consideró por su parte que el hecho de que Putin fije como objetivos la infraestructura civil y energética es una medida “obviamente diseñada para intentar congelar a los ucranianos en la sumisión”, pero garantizó que seguirán apoyándolos “durante estos meses difíciles”.

La ministra eslovena, Tania Fajon, dijo que “no solo hablamos del posconflicto, sino de cómo ayudar al país ahora”, y su homólogo lituano, Gabrielius Landsbergis, instó a “expandir el inventario” de armas que se está donando a Ucrania, en especial con más tanques.

“Seguiremos apoyando a Ucrania, política, financiera y militarmente, mientras sea necesario”, resumió el ministro croata, Gordan Grlic-Radman.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, afirmó que la reunión de Bucarest “no puede llegar en mejor momento ni celebrarse en un lugar mejor”, en referencia a la cercanía geográfica de Rumanía con Ucrania.

Por otro lado, el titular sueco, Tobias Billström, y el finlandés, Pekka Haavisto, afirmaron que “el diálogo continúa” para que Hungría y Turquía finalmente ratifiquen el acceso de esos dos países a la Alianza.

En los márgenes de la reunión de la OTAN tendrá lugar, asimismo, un encuentro de ministros de Exteriores del G7 en el que también intervendrán otros socios.

“Sabemos que Rusia tiene como objetivo la infraestructura civil, en particular, la infraestructura energética. Estamos muy preocupados por este tema”, aseguró la ministra canadiense, Mélanie Joly, quien confirmó que será un asunto que debatirán en formato de G7 durante la reunión de la OTAN.

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