Nueva Delhi, 27 sep (EFE).- La India vivió este lunes una jornada de manifestaciones de campesinos en numerosos puntos del país con motivo del primer aniversario de la aprobación de unas leyes que buscan liberalizar el sector agrícola y que consideran injustas.
Respondiendo a la llamada del Samyukt Kisan Morcha (SKM), una organización que reúne a decenas de sindicatos agrícolas, los campesinos efectuaron cortes de carreteras y manifestaciones tras una llamada a la huelga que marca el décimo mes de protestas continuas en el país asiático contra estas leyes.
LLAMADA A LA HUELGA EN TODO EL PAIS
“Ha habido una respuesta sin precedentes en todo el país a la llamada a la huelga dada por el SKM. Pedimos perdón por las molestias causadas a los ciudadanos, pero los granjeros también han sufrido durante los últimos diez meses”, dijo en Twitter el líder campesino Rakesh Tikait, de la Unión de Campesinos de la India (BKU).
El SKM informó en un comunicado de “un paro completo” en los estados norteños de Punjab, Haryana y Bihar, así como en el sureño Kerala, y afirmó que la llamada a la huelga recibió “un amplio apoyo” en otra decena de regiones.
El sindicato Kisan Ekta Morcha (Frente de la Unidad Campesina) compartió en las redes sociales imágenes de la “respuesta sin precedentes” a la huelga, que comenzó de madrugada y finalizó a las 16.00 hora local (10.30 GMT) con mercados cerrados en varios puntos del país.
Avik Saha, secretario del sindicato AIKSCC, uno de los convocantes de la huelga general, afirmó a Efe que la India fue escenario de “decenas de miles de protestas”.
“La ira y la hostilidad acumuladas que la gente siente contra el Gobierno central han quedado hoy claras. Casi todas las secciones de la sociedad india están sufriendo de un modo u otro bajo este Gobierno, ya sea a causa del alza de los precios, por el desempleo o por la crisis alimentaria”, dijo Saha.
DIEZ MESES DE ACAMPADA
La televisión delhí NDTV también mostró protestas en las acampadas permanentes en torno a Nueva Delhi, el símbolo más visible de la resistencia a las tres leyes agrícolas y donde los campesinos permanecen instalados con sus tractores desde hace más de diez meses.
Los campesinos comenzaron sus protestas en noviembre del año pasado en contra de tres leyes que, a su juicio, dejan a los productores a merced del libre mercado, sin garantías de protección.
El Gobierno indio, sin embargo, asegura que las normas intentan dar a los agricultores capacidad para negociar los precios y la producción directamente con los compradores, sin trabas ni intermediarios.
Las partes mantuvieron un proceso de negociación a principios de año, y el Gobierno dijo estar dispuesto a hacer algunas modificaciones a las leyes, sin embargo estas conversaciones fracasaron ya que los campesinos exigen la derogación total.
El Tribunal Supremo suspendió la entrada en vigor de las reformas el pasado enero, tras meses de protestas, y estableció un comité para consultar el impacto de las medidas con las partes involucradas.
Mientras tanto, los campesinos han sostenido el movimiento con la celebración de asambleas masivas en varios estados norteños y dicen estar preparados para continuar la lucha.
Uno de los días álgidos de estas protestas tuvo lugar el pasado 26 de enero, el Día de la República, cuando una marcha de tractores en la capital degeneró en choques entre grupos de manifestantes y la Policía, dejando al menos un muerto y cientos de heridos y detenidos.

EFE/EPA/IDREES MOHAMMED