Roma, 20 sep (EFE).- Los jóvenes del colectivo Piccolo America, que salvó el emblemático Cine América de Roma y que lleva cada verano el cine a las calles romanas, inauguraron hoy su propia sala, el Cine Troisi, cumpliendo “el sueño de restituir a la ciudad esta sala abandonada desde hace 8 años”, dijo a Efe el líder del grupo, Valerio Carocci.
Esta asociación, formada por jóvenes de entre 18 y 30 años y que nació hace 10 años para evitar el cierre del Cine América, presentó este lunes su propio cine con la proyección, por primera vez en Italia, de la película ganadora de la Palma de Oro en Cannes, “Titane”, de la directora Julia Ducournau, presente en el acto.
“Es importante pensar en el Troisi no como una sala, sino como el Cinema Troisi, porque también tendrá una aula de estudio. Hemos repensado a nivel urbano la sala de cine dentro de la ciudad, dándole funciones complementarias a la proyección de películas”, explicó Carocci.
El Troisi era un cine abandonado en el barrio de Trastévere que los jóvenes de Piccolo America han vuelto a poner en marcha con el trabajo de las arquitectas Raffaella Moscaggiuri y Claudia Tombini, con el apoyo de instituciones públicas y privadas e incluso de “sus propias familias, que han puesto sus casas de garantía para el crédito”.
“Abrir hoy un cine es un acto de locura, es un acto no solo de valentía, sino también un poco fuera de toda lógica, pero lo hemos hecho”, aseguró Carocci orgulloso.
El líder del grupo quiere que “este espacio sea un lugar al que se avecinen los jóvenes”, no solo en las proyecciones, “sino también para estar juntos, en un espacio cultural de 360 grados”.
“Hemos abierto el cine no solo por ser cinéfilos, sino para hacer algo bueno para la ciudad”, reivindicó.
Piccolo America abrirá mañana las puertas del Troisi al público general, pero eligió presentarse a la prensa este lunes, cuando se cumplen diez años de la fundación de la asociación, con la película “Titane” y con la presencia de su directora Julia Ducournau, algo de lo que la asociación se siente “orgullosísima”.
La cineasta gala se dirigió en italiano a los jóvenes de Piccolo America en la inauguración y expresó su “admiración grande y profunda a todo el equipo” por su “increíble historia” y se mostró “impresionada por su fuerza”, además de agradecerles “su lucha y valentía” por un proyecto así.
Además de la sala cinematográfica, el Troisi cuenta con un aula de estudio que estará abierta todos los días del año durante 24 horas, la primera de estas características en Italia, según Carocci.
Las butacas de la sala son de color granate, como las icónicas camisetas que durante todos estos años han utilizado los chicos de Piccolo America para identificarse, una “manera elegante” de dejar algo de su historia dentro del nuevo cine.
La asociación Piccolo America, que ha contado con el apoyo de grandes cineastas como Bernardo Bertolucci o Ettore Scola, pero también las críticas de la Asociación Nacional de la Industria Cinematográfica (ANICA) , celebró este lunes “un día de fiesta” porque por fin tiene su propia sala en funcionamiento.

De izquierda a derecha, Andrea Romeo, CEO de I Wonder Pictures; Vincent Lindon, actor protagonista de "Titane"; Julia Ducournau, directora de "Titane", y el portavoz de la asociación Piccolo America, Valerio Carocci. EFE/Toni Conde