Publicidad

Bruselas, 7 dic (EFE).- La situación actual de la zona Schengen y su posible extensión a Croacia, Rumanía y Bulgaria está sobre la mesa de la reunión este jueves en Bruselas de los ministros europeos de Interior, quienes van a analizar todas las rutas migratorias y las circunstancias de los refugiados ucranianos, en un momento en el que se espera un nuevo flujo de llegadas de estos nacionales a la UE.

En la reunión, a la que asistirá el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se espera que voten sobre la adhesión de Bulgaria, Rumanía y Croacia al espacio Schengen a partir del próximo 1 de enero, pero su admisión requiere la unanimidad de los socios.

Austria reiteró hoy su determinación a vetar el ingreso de Rumanía y Bulgaria en esa zona de libre circulación de personas y mercancías, ante el aumento de la inmigración este año, según aseguró hoy en Viena el ministro austríaco de Interior, el conservador Gerhard Karner, quien representará a su país en la reunión con sus homólogos de los Veintisiete.

También Países Bajos ha expresado su rechazo a admitir a Bulgaria en el espacio Schengen, integrado actualmente por 22 países de la UE (quedan fuera Bulgaria, Chipre, Irlanda, Croacia y Rumanía) y cuatro de fuera de la UE (Liechtenstein, Islandia, Noruega y Suiza).

El vicepresidenta comunitario de Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo, Margaritis Schinas, y la comisaria de Interior, Ylva Johansson, que también participarán en el encuentro, insistieron esta semana en la recomendación del Ejecutivo comunitario a los Estados miembros para que voten a favor de la incorporación de los tres países aspirantes.

Bruselas considera que cumplen con todos los requisitos exigidos y dejar fuera a Bulgaria y Rumanía supondría un acto de “discriminación”.

“Es un mito y es injusto proyectar el argumento de que el cambio de la ampliación consiste en menos controles. Se trata de más controles y mejores controles”, recalcó Schinas el lunes pasado.

Tras la votación, las discusiones se centrarán en la situación a lo largo de las principales rutas migratorias y la dimensión externa de la migración, así como la lucha contra el terrorismo, la lucha contra el abuso sexual infantil, la resiliencia de la infraestructura crítica y la situación de los refugiados ucranianos en Europa, según la agenda oficial de la reunión.

Los ministros también intercambiarán información sobre el progreso del Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo y discutirán el Plan de Acción de la UE para los Balcanes Occidentales presentado por la Comisión el lunes pasado, justo la víspera de la cumbre entre la UE y los países de esa región europea celebrada en Tirana.

El número de migrantes que llegan a la Unión Europea a través de los Balcanes Occidentales se ha disparado este año hasta cifras no vistas desde la crisis de los refugiados de 2015.

Los países balcánicos, pero también centroeuropeos como Austria y República Checa, han reforzado los controles fronterizos para frenar la migración irregular, convertida ya en parte de la batalla política interna en la región.

Los controles internos también será uno de los temas tratados en el debate sobre el estado general de la zona Schengen.

El Plan de Acción sobre los Balcanes Occidentales identifica 20 medidas operativas estructuradas en cinco pilares, empezando por la necesidad de reforzar la gestión de fronteras a lo largo de las rutas y por la necesidad de contar con procedimientos de asilo rápidos y capacidad para acoger a los que llegan.

Publicidad