Nueva York, 29 dic (EFE).- La ciudad de Nueva York arranca el año 2022 estrenando nuevo alcalde, el demócrata moderado Eric Adams, por lo que muchos de los retos de la ciudad serán también los de su regidor y su equipo.

LA VACUNACIÓN, LA PIEDRA ANGULAR DE LA RECUPERACIÓN

Nueva York, que en la primavera de 2020 se convirtió en un foco mundial de covid-19 y en la ciudad con más muertes de Estados Unidos, se implicó desde entonces en una carrera para vacunar lo antes posible a toda la población.

El resurgimiento de contagios con las variantes delta y ómicron ponen de nuevo a prueba la ciudad, donde el 95 % de los habitantes adultos ya han recibido al menos una dosis de la vacuna pero ello no ha impedido un pico de contagios en los últimos días del año, con porcentajes de positividad rondando el 15% de los tests.

APLACAR LA INSEGURIDAD RAMPANTE

El resurgimiento de la violencia armada en Estados Unidos también golpeó con fuerza a su ciudad más habitada, convirtiéndose en una de las mayores preocupaciones de sus habitantes. El nuevo alcalde, Eric Adams, que el 1 de enero asume el cargo, se impuso en las elecciones haciendo gala de sus 22 años de servicio en la Policía de Nueva York.

En 2021, con 1441 incidentes armados y 434 asesinatos, las cifras de violencia se han estabilizado respecto al año anterior cuando se dispararon un 97 % y un 44,8 % respectivamente.

Desde la alcaldía, Adams afrontará el reto de que el metro y las calles de la ciudad sean más seguras, con políticas como el aumento de agentes o el regreso de cuerpos disueltos por el anterior regidor por sus criticados métodos violentos, muchas de las cuales chocan con las ideas de los miembros más progresistas del Partido Demócrata.

EL ROMPECABEZAS DE LA VIVIENDA

La falta de vivienda y su encarecimiento es uno de los problemas más graves que ha tenido siempre la ciudad de Nueva York y que, como muchas otras desigualdades, se ha exacerbado con la crisis de la pandemia.

El nuevo regidor ha adoptado varias iniciativas del actual equipo saliente como construir viviendas asequibles en el barrio del Soho, convertir edificios de oficinas en apartamentos o vender los derechos del espacio aéreo a las constructoras que quieran levantar rascacielos para que empleen parte de sus ingresos en la construcción de proyectos subvencionados.

Otra de las grandes consecuencias de la crisis ha sido el aumento de las personas sin hogar, cuyo número ronda las 50.000 y para lo que el nuevo alcalde ha propuesto integrar la asistencia a la vivienda con estancias en hospitales y aumentar el número de instalaciones para albergar a indigentes con enfermedades mentales.

LA RECUPERACIÓN DE LAS LUCES DE BROADWAY

La vida cultural es uno de los grandes polos de atracción de la ciudad que nunca duerme y también uno de los sectores más golpeados por la pandemia, que con la nueva ola de contagios ha vuelto a forzar el cierre temporal de numerosos espectáculos de Broadway.

La ciudad deberá capear el actual temporal y continuar apoyando a los grandes y pequeños espacios de cultura y ocio, que no solo atraen el turismo nacional e internacional, sino que dan trabajo a un gran número de residentes en la ciudad.

EL RETORNO A LAS OFICINAS

Uno de los efectos de covid-19 fue la huida de numerosos neoyorquinos del densamente poblado barrio de Manhattan y de sus oficinas, muchas de las cuales continúan vacías o semivacías debido a la continua amenaza del SARS-CoV-19 y sus sucesivas variantes.

Las principales compañías que levantan sus grandes oficinas en el centro de la ciudad esperan que sus trabajadores retomen poco a poco sus puestos de trabajo físicos en 2022, aunque ómicron ha trastocado estos planes.

Mientras que a finales de octubre sólo un 28 % de los empleados de oficina estaban en su lugar físico en Manhattan, se calculaba que este porcentaje ascendiera al 49 % con el comienzo del año nuevo, de acuerdo con la firma Partnership for New York City.

EL IMPULSO DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS

Las desigualdades sociales y raciales que la pandemia sacaron a la luz, mostraron también los deficitarios sistemas públicos de salud, transporte, educación e incluso de recogida de basuras.

La inclusión de miles de trabajadores excluidos de un sistema sanitario caro y principalmente privado; el mantenimiento de las escuelas abiertas, tanto por la educación de los colegiales como para no interrumpir la vida laboral de sus padres; o la renovación del avejentado sistema de transporte, castigado aún más por la falta de usuarios durante la pandemia, son otros de los grandes retos a los que se enfrenta la ciudad y el nuevo alcalde para 2021.

Adams, un apasionado usuario de la bicicleta, ha prometido implicarse en reformar los transportes con la construcción de más líneas de autobús y hasta 482 nuevos kilómetros de carriles bici en su primer mandato.

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