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Washington, 3 nov (EFE).- Más de 34 millones de latinos tienen la posibilidad de votar en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, una minoría aplastante que puede decantar muchas carreras y la mayoría en el Congreso, y son los republicanos los que parecen estar ganando cada vez más terreno entre esta comunidad.

Pero los latinos son una minoría heterogénea cuya diversidad no siempre tienen en cuenta republicanos y demócratas, que por esa razón desconocen muchos de sus intereses o llegan tarde a sus demandas.

UN ELECTORADO IMPORTANTE Y DIVERSO

“Los candidatos aún no se han dado cuenta del potencial” del voto hispano, aseguró a EFE Yadira Sánchez, directora de la organización Poder Latinx.

Los latinos son el grupo electoral que más ha crecido dentro de EE.UU. desde las últimas elecciones de término medio en 2018: unos 34,5 millones de personas de esta comunidad pueden votar en estos comicios, de acuerdo con datos del Pew Research Center.

Y en algunas de las contiendas clave para el control del Congreso, tienen un porcentaje muy alto de votantes.

Así ocurre, por ejemplo, en Arizona, Nevada y Colorado, estados en los que senadores demócratas libran reñidas batallas por retener su puesto frente a los candidatos republicanos, y donde los hispanos conforman un 30%, un 24% y un 22% del electorado, respectivamente.

Pero no existe un solo voto latino; varía dependiendo del país de origen del votante o de su familia, su contexto geopolítico e incluso su religión.

“No hay un voto latino sino que hay que hablar de los votantes latinos”, explicó a EFE Rodrigo Domínguez-Villegas, director del centro para Políticas Latinas en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Recordó que en un mismo estado, los latinos votan muy diferente y en Florida, por ejemplo, los estadounidenses de origen cubano tienden a apoyar al partido Republicano, mientras que los puertorriqueños votan en su mayoría a los demócratas.

También, las personas de origen mexicano y centroamericano en California votan de manera distinta según donde viven: los que están en las zona de San Francisco suelen ser más progresistas que los que viven en el valle central, en zonas más agrícolas.

De la misma manera influye la religión: “el porcentaje de personas evangélicas ha crecido y ellos, en general, tienden a ser más republicanos y son parte de los grupos” en los que se vio con más frecuencia un cambio de voto de demócrata a republicano en las pasadas elecciones presidenciales del 2020, subrayó el sociólogo de UCLA.

LOS REPUBLICANOS GANAN TERRENO

En esta campaña electoral, los demócratas, quienes han recibido el apoyo de la mayoría de la población latina en las últimas décadas, han puesto su enfoque en asuntos sociales como el aborto, dejando en un segundo plano la economía, el tema más importante para un 80% de los votantes latinos en estos comicios, de acuerdo con un estudio de Pew.

Por eso se ha abierto una ventana de oportunidad para los republicanos, quienes centran su mensaje en el bolsillo de los ciudadanos en este momento de crisis del coste de la vida y con la inflación en sus niveles más altos en 40 años.

Según las encuestas, en el total del país los demócratas siguen logrando más votos latinos que los republicanos pero el margen se está estrechando cada vez más.

Así, en las legislativas de 2018 los demócratas aventajaron en cuarenta puntos a los republicanos en el voto de los latinos, pero sondeos como el de Ipsos y Washington Post colocan ahora esa diferencia en veintisiete puntos.

“Los republicanos han invertido todo su presupuesto en el tema de la inflación y en el costo de vida”, contó César Grajales, director de Asuntos Públicos en LIBRE Initiative, una organización para promover el voto conservador.

El error de los demócratas, en su opinión, ha sido “descuidar” a los votantes latinos y no abordar en sus campañas las políticas públicas que de verdad les interesan, como las centradas en la economía.

En esto coincide Domínguez-Villegas, quien señala que en el último año, los republicanos han invertido más en campañas para llegar a votantes latinos o reclutar a candidatos políticos de origen hispano.

Como ejemplo puso el caso de la legisladora republicana Mayra Flores, quien ganó en junio una elección especial por el escaño de la Cámara de Representantes en su distrito en el sur de Texas por el escaño de la Cámara de Representantes, arrebatando a los demócratas un escaño que tenían desde hacía décadas.

No obstante, hay un error que ambos partidos cometen y es que, según las organizaciones latinas, no tienen a esta comunidad como una prioridad de campaña.

“El mayor error es que no llegan en el momento oportuno”, aseguró la directora de Poder Latinx, quien ha trabajado en diversos estados para registrar a votantes latinos.

Los partidos, dijo, deben hacer que la comunidad latina “vea un acercamiento genuino”. “Y no que nos estén hablando al último minuto, como una ocurrencia tardía”.

Alejandra Arredondo

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