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Majadahonda (Madrid), 16 mar (EFE).- La última vez que Joao Félix jugó en el estadio Cívitas Metropolitano fue contra el Barcelona, con una derrota por 0-1 el pasado 8 de enero, cuando defendía al Atlético de Madrid, con el que tiene contrato hasta 2029 y al que se mide este domingo con un Metropolitano en contra, mientras el equipo rojiblanco sube un 11 por ciento sus victorias sin él.

Más allá del ruido, dentro de la polémica constante del último tramo del atacante portugués en el Atlético, en el desencuentro público, visible e irreconciliable entre el jugador y Diego Simeone, en el hecho más tangible del fútbol que suponen los resultados de cada encuentro ha cambiado el balance del conjunto madrileño, con o sin el futbolista por el que pagó 120 millones de euros, más siete de gastos, el verano de 2019 por su “puro talento”.

En los partidos que dispuso de él, 131 (84 como titular) desde su debut el 18 de agosto de 2019 en un triunfo mínimo sobre el Getafe en el mismo Metropolitano al que regresa ahora como rival, el Atlético logró 68 victorias. Un promedio del 51 por ciento. También conquistó una Liga, en 2020-21, con un brillante comienzo de curso de Joao Félix, autor de cinco goles y dos asistencias en las primera siete jornadas de aquel campeonato.

También cedió 36 empates (un 27 por ciento) y 32 derrotas (un 22 por ciento) el Atlético en todo ese recorrido, antes de cerrar su vínculo deportivo (no contractual) con Joao Félix.

Sin él, el conjunto rojiblanco sube su porcentaje de victorias hasta el 62 por ciento: 41 triunfos en los 66 duelos que ha disputado desde su adiós, primero al Chelsea y luego al Barcelona. Han sido, a la vez, once empates (un 16 por ciento) y 14 derrotas (un 21 por ciento).

“Tengo claro que va a ser un ambiente muy complicado para todo el equipo. Claro que contra mí va a ser un poquito peor, pero soy jugador de fútbol, tengo que estar acostumbrado a este tipo de cosas. Eso sí, no voy a desenfocarme nunca del fútbol, del equipo, porque creo que eso es lo más importante”, expresó el jueves a ‘DAZN’, según recoge la página web del citado medio.

Su salida del Atlético fue abrupta. Enfrentado a Diego Simeone, sin la posibilidad jamás de una reconciliación cuando volvió el pasado verano del fiasco que fue su cesión al Chelsea, sus palabras han contribuido aún más a esta distancia desde la lejanía de Stamford Bridge, primero, y, después, desde Barcelona, a donde está cedido desde el pasado verano.

En la primera vuelta, el pasado 3 de diciembre, en su último precedente, marcó el gol del triunfo en el minuto 28. Su celebración fue expresiva. Quizá, una declaración. También una revancha. Lo festejó subido a la valla, sin matices, por más que hubiera jugado tres años y medio antes en el Atlético o que aún tenga pendiente un lustro más de contrato, hasta 2029, firmado con la entidad rojiblanca. Ya había habido más de un encontronazo en el juego, sobre todo con José María Giménez, durante la primera parte del encuentro.

Es uno de los ocho goles en 33 partidos en su etapa en el Barcelona, con 22 titularidades (un 66,7 por ciento de los choques) y cinco asistencias. Promedia un gol cada tres horas y 38 minutos de juego con el conjunto catalán, con el que jugado 1.748 minutos. En el Atlético fue de un tanto cada 18 minutos más (236 a 218 minutos), porque batió la portería rival en 33 oportunidades a lo largo de 7.803 minutos o 131 duelos, 84 de ellos desde el principio.

En el Barça, ahora, sólo ha jugado de inicio cuatro de los últimos 13 partidos disponible para Xavi Hernández. En ese recorrido, ha anotado dos goles, el más reciente en el 4-0 con el que se impuso al Getafe, la penúltima ocasión que partió desde el principio. Luego fue reserva con el Athletic, titular con el Mallorca y suplente con el Nápoles… ¿Y este domingo en el Cívitas Metropolitano?.

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