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Roma, 8 nov (EFE).- La primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, agradeció hoy al presidente francés, Emmanuel Macron, que Francia “comparta la responsabilidad de la emergencia migratoria”, después de que la ONG francesa SOS Méditerranée anunciase que su nave, “Ocean Viking”, con 234 personas a bordo, haya puesto rumbo a Francia tras el rechazo de las autoridades italianas.

“Expresamos nuestro más sincero agradecimiento por la decisión de Francia de compartir la responsabilidad de la emergencia migratoria, que hasta ahora ha recaído sobre los hombros de Italia y algunos otros Estados del Mediterráneo, al abrir sus puertos al buque ‘Ocean Viking'”, declaró la presidencia del Gobierno italiano en un comunicado.

La decisión se tomó después de que Meloni hablara anoche con Macron, en la ciudad egipcia de Sharm el Seij, donde ambos participaban en la cumbre del Clima COP27, según medios italianos.

“Es importante continuar en esta línea de colaboración europea con los Estados más expuestos por su situación geográfica, para encontrar una solución compartida y común para frenar el tráfico de seres humanos y gestionar de forma legal y equilibrada el fenómeno migratorio”, añadió Meloni en alusión no solo a Italia, sino a otros países mediterráneos, como España, Grecia, Chipre y Malta.

Para la primera mujer jefa del Gobierno italiano, “la emergencia de la inmigración es una cuestión europea y debe abordarse como tal, con pleno respeto a los derechos humanos y al principio de legalidad”.

El Gobierno italiano de Meloni ha emprendido un pulso con las ONG que rescatan a inmigrantes en el mar, a las que acusa de fomentar el fenómeno migratorio, y no ha respondido a las más de 30 peticiones de puerto de la “Ocean Viking”, una de las cuatro naves afectadas por las nuevas disposiciones del Ejecutivo en los últimos días.

Las otras tres han corrido distinta suerte: la “Rise Above”, de los alemanes de Mission Lifeline, con 89 inmigrantes a bordo, pudo desembarcar la noche del lunes a todos en el cercano puerto de Reggio Calabria, al igual que la “Geo Barents” de Médicos Sin Fronteras (MSF), con 572 inmigrantes, los cuales pudieron abandonar la nave tras una inspección médica y después de que inicialmente solo se dejara bajar del barco a los más vulnerables.

Queda la “Humanity 1”, de la organización SOS Humanity, con 179 rescatados, que pudo atracar en Catania, donde aún sigue, pero no todos sus rescatados pudieron desembarcar, solo mujeres y niños, por lo que ha recurrido ante la Justicia el nuevo decreto del Gobierno italiano que solo permite bajar a tierra a los más frágiles.

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