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Río de Janeiro, 11 Dic (EFE).- El nuevo presidente de Argentina, Javier Milei, manifestó este domingo su interés en fortalecer la relación con Brasil, el principal socio de su país en Latinoamérica, al recibir el saludo protocolario del canciller brasileño, Mauro Vieira, tras su investidura, informaron fuentes oficiales.

“El ministro presentó las felicitaciones del Gobierno brasileño al presidente Javier Milei en la Casa Rosada en los actos de investidura. Durante el saludo reiteraron el mutuo interés en el fortalecimiento de la relación bilateral”, informó la Cancillería brasileña en un mensaje publicado en las redes sociales.

El mensaje, junto a la fotografía en la que el ministro brasileño aparece apretando las manos del jefe de Estado en el saludo protocolario realizado luego de que Milei asumiera su mandato, fue la única reacción oficial de Brasil al cambio de mando en el país vecino, con el que tiene un importante intercambio comercial.

La lacónica reacción se produjo luego de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, interrumpiera una tradición de cuarenta años en que Brasil siempre fue representado por su jefe de Estado, o al menos por su vicepresidente, en las investiduras en Argentina, el principal socio comercial del país en América Latina y su aliado estratégico en el Mercosur.

Fue la primera vez que Brasil fue representado por un ministro en este tipo de ceremonias desde la redemocratización en ambos países y desde que los presidentes José Sarney (Brasil) y Raúl Alfonsín (Argentina) firmaron en 1985 el tratado que puso fin a años de rivalidad entre los dos vecinos y que dio inicio al proceso de integración bilateral.

Lula, que le deseó suerte al nuevo Gobierno argentino cuando Milei venció las elecciones en un mensaje en que no citó el nombre del líder ultraliberal, era un importante aliado del ahora expresidente Alberto Fernández.

El Ejecutivo de Lula llegó a manifestar su preocupación por las medidas radicales que el nuevo presidente argentino anunció durante su campaña, como el abandono del Mercosur y una menor apertura hacia Brasil.

Voceros del nuevo Gobierno argentino han minimizado esas declaraciones y manifestado el respaldo al Mercosur, pero ni la decisión de la nueva canciller argentina, Diana Mondino, de visitar Brasilia a finales de noviembre para invitar a Lula a la investidura hizo cambiar de opinión al mandatario brasileño.

La decisión del líder libertario de mantener al líder peronista Daniel Scioli como embajador de Argentina en Brasilia también fue interpretada como un mensaje apaciguador para Brasil.

Pero el ministro de la Secretaría de Comunicación de la Presidencia brasileña, Paulo Pimenta, llegó a decir que el gobernante brasileño tan solo podría cambiar de idea en caso de que recibiera una disculpa de Milei por haberlo llamado “comunista” y haber afirmado que estuvo en prisión “por ladrón”.

Por el contrario, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, líder de la ultraderecha en Brasil, sí ha demostrado un buen entendimiento con Milei, y hasta tuvo un lugar destacado durante la ceremonia de investidura este domingo en Buenos Aires.

Bolsonaro, principal rival de Lula, fue recibido por el entonces presidente electo de Argentina en vísperas de la investidura y ha dejado clara su afinidad con las polémicas ideas de Milei.

De acuerdo con la prensa brasileña, el líder ultraderechista incluso intentó aparecer en la fotografía de los jefes de Estado que acudieron a la toma de posesión en Argentina, pero se lo impidieron los miembros del protocolo luego de que algunos mandatarios manifestaran su contrariedad.

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