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Jerusalén, 14 mar (EFE).- Al menos ocho civiles palestinos murieron la tarde del jueves en un ataque aéreo israelí contra un almacén de distribución de ayuda en el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, informó la agencia oficial de noticias palestina Wafa.

Este ataque contra personas a la espera de recibir alimentos se produce al día siguiente de que Israel atacara un centro de distribución de ayuda de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Rafah, en el extremo sur del enclave, en el que murieron cinco personas, incluido un policía y un empleado de la agencia.

Israel indicó que el ataque iba dirigido contra Muhamad Abu Hasna, un policía al que identificaron como un miembro de la unidad de operaciones del grupo islamista palestino Hamás en Rafah, que cooperaba con el ala militar de esa organización y que se ocupaba de la distribución de ayuda humanitaria y entregaba grandes cantidades a “terroristas de Hamás”.

“Hasna también era responsable de actividades de inteligencia y proveía información sobre posiciones del Ejército israelí que luego Hamás utilizaba para sus ataques”, indicó un comunicado castrense.

El Gobierno de la Franja, controlado por Hamás, tildó hoy de “cobarde crimen” el ataque dirigido a Abu Hasna y condenó los “repetidos bombardeos por parte del Ejército de la ocupación contra personal de servicio y policías”, ya que éstos están además protegidos bajo los Convenios de Ginebra.

“Su asesinato es un crimen sionista que refleja su desprecio por el derecho internacional humanitario”, indicó.

Esta mañana, soldados israelíes abrieron fuego contra un grupo de personas que se amontonaban en la rotonda Kuwait, en ciudad de Gaza, esperando la llegada de un convoy humanitario con alimentos, lo que dejó 7 muertos y 86 heridos, indicó Wafa citando fuentes médicas del hospital Shifa.

En total, más de 400 palestinos han muerto por fuego israelí mientras esperaban el reparto de ayuda desde el pasado 29 de febrero, según el Gobierno de Gaza controlado por Hamás, día en el que tuvo lugar la denominada “Masacre de la harina”.

Al menos 118 gazatíes murieron y más de 700 resultaron heridos ese día, cuando unas 12.000 personas esperaban la llegada de un convoy de ayuda cuando, según el Ejército, la muchedumbre hambrienta se abalanzó sobre los camiones en una estampida que provocó muertes por asfixia, pero fuentes médicas palestinas aseveran que las víctimas presentaban heridas de bala y metralla.

El martes nueve personas fallecieron y una veintena resultaron heridas en otro ataque israelí contra quienes esperaban la llegada de un convoy humanitario también en la ciudad de Gaza.

La Media Luna Roja Palestina informó hoy que en las últimas horas sus equipos rescataron los cuerpos de 15 personas en el barrio de Hamad, en Jan Yunis, después de la retirada de las tropas de ese barrio, donde se han concentrado los combates de tropas israelíes.

Mientras, tras más de cinco meses de guerra, el hambre y las bombas siguen matando gente en el enclave, donde la cifra de víctimas asciende a 31.340 muertos y 73.134 heridos, además de unos 7.000 cuerpos atrapados bajo los escombros, según el Ministerio de Sanidad de Gaza.

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