Beirut, 1 ene (EFE).- Al menos tres civiles murieron, dos de ellos niños, y otras diez personas resultaron heridas en un bombardeo perpetrado este sábado por la aviación rusa contra un campo de desplazados en la provincia noroccidental siria de Idlib, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Cazas rusos atacaron de madrugada varias tiendas de campaña pertenecientes a personas desplazadas cerca de la localidad de Yisr al Shugur, en el oeste de Idlib, último bastión opositor del país, de acuerdo con un comunicado de la ONG, con sede en el Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno.

La acción aérea causó la muerte de una mujer y dos menores, así como heridas a otra decena de personas que no han sido identificadas, según la ONG.

Las Fuerzas Aéreas de Moscú, que apoyan militarmente a Damasco en el conflicto armado, han intensificado sus ataques en la región en los últimos meses y solo hoy han bombardeado más de doce áreas distintas del noroeste, en algunos casos provocando una respuesta por parte de las facciones yihadistas y rebeldes, de acuerdo con el Observatorio.

Ayer, las operaciones rusas causaron dos muertos y seis heridos cerca de la frontera con Turquía.

Idlib, dominada principalmente por el Organismo de Liberación del Levante, en el que se incluye la exfilial siria de Al Qaeda, es considerado el último bastión opositor del país y acoge a más de dos millones de personas desplazadas, cerca de la mitad de la población de la provincia.

Rusia y Turquía, valedora de la oposición, acordaron en marzo de 2020 establecer un alto el fuego en la región, si bien la violencia continúa a menor escala mientras la empobrecida población civil atraviesa una de las peores oleadas de coronavirus y crisis de agua.

Publicidad