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Barcelona (España), 9 dic (EFE).- Un grupo de mujeres colombianas unidas por el proyecto “Promoción de derechos y autonomía económica de las mujeres”, de la Fundación Huellas, explicó estos días a escolares de Cataluña (noreste de España) su experiencia fomentando la autonomía financiera y autoestima y desarrollo laboral femenino en sus comunidades.

Mónica Álvarez Restrepo, Yuliana Marcela Tapias Areiza, Rosana Higuita Pino y Zoraida Sepúlveda Hoyos, son un grupo de mujeres colombianas unidas por el proyecto "Promoción de derechos y autonomía económica de las mujeres" que cuentan escolares catalanes su experiencia fomentando la autonomía financiera y autoestima. EFE/Alejandro García.

Se trata de Rosana, Zoraida, Mónica y Yuliana, quienes con el apoyo de la entidad SED (Solidaridad, Educación y Desarrollo) y la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, pusieron su granito de arena en el último año para luchar por reducir la brecha de género en Colombia, un país que como tantos otros mantiene estructuras que perpetúan las desigualdades.

Durante doce meses, este proyecto habilitó espacios de formación en género, promoción de la autonomía económica, participación comunitaria para la construcción de paz y de acompañamiento psicosocial para más de 60 mujeres, en distintos territorios de Bello y Medellín (Colombia).

Y en zonas rurales como en la que vive Rosana, quien contó a EFE que la mayoría de mujeres de su comunidad se dedica a trabajar la tierra y cuidar de sus casas y sus familias y que estas “nunca antes” habían oído hablar “de los derechos de la mujer”.

Para Rosana, esta experiencia ha marcado un punto de inflexión en su vida: “Yo tenía mi estilo de vida y con el proyecto llegaron cosas nuevas, nuevas oportunidades; pudimos curar muchas heridas y entender muchas cosas, algo maravilloso”.

Para ella fue muy esclarecedor el trabajo llevado a cabo con psicólogas y trabajadoras sociales pues fue entonces cuando pudo “entender” e identificar “necesidades, tristezas, angustias y problemas” vividos antes de poder “empezar a superar las dificultades”.

“Fue la primera vez en la vida que tuve la oportunidad de pensar y reconocer quién soy y qué quiero, conocerme hacia dentro”, rememora.

Según ONU Mujeres, la brecha de género en términos de participación laboral en Colombia se mantiene con una diferencia de más de 20 puntos porcentuales y en el trasfondo de esta situación se encuentran aspectos relacionados con la estructura de los hogares y el rol tradicionalmente asignado a las mujeres.

Para luchar contra esta desigualdad, la Fundación Huellas pretende empoderar económicamente a estas mujeres y reducir el trabajo no remunerado que recae desproporcionadamente sobre ellas, “a través de formación técnica y un capital semilla para activar unidades productivas”.

A Zoraida, que proviene de una familia con tradición culinaria, participar en el proyecto le ayudó a “descubrir” su capacidad y su talento.

A raíz del asesoramiento y los recursos económicos que le proporcionaron, creó su propio negocio de comida rápida y abrió una nueva fuente de ingresos para ella y su familia.

“Aprendimos a reconocer nuestro propio trabajo y esfuerzo, que en casa damos por hecho”, explica.

Tras esa falta de autoestima laboral y personal, Rosana y Zoraida apuntan al machismo imperante como una de las grandes causas.

En este sentido, Yuliana Marcela, psicóloga y facilitadora del proyecto, señala que “la sororidad es un aspecto fundamental del proyecto y para lograr transformaciones comunitarias entre las mujeres; una manera de construir tejido social y redes de apoyo”.

Mónica Álvarez, trabajadora social y técnica del proyecto, se felicita también de lo conseguido en estas comunidades de mujeres.

“Muchas de las mujeres nunca se habían juntado como grupo, por lo que lograr redes de apoyo es un gran resultado (…) Fue una experiencia muy significativa; un proceso muy integral, que recoge diferentes esferas de la vida privada y laboral de estas mujeres”, destaca.

Las expertas apuntan que por todo ello fundaciones como Huellas siguen siendo necesarias en Colombia, ya que, aunque el Estado tiene una constitución bastante consolidada, la gobernabilidad y la capacidad del estado no alcanza para todas las demandas sociales que existen en el país.

“Hay lugares donde el Estado no llega, pero sí llegan estas organizaciones que buscan, en la medida de lo posible, garantizar estos derechos”, explica Yuliana.

El enfoque principal de la Fundación Huellas está en la promoción de derechos de niños y niñas, aunque ese camino las llevó a sus “cuidadoras” mujeres.

“Son las principales cuidadoras, por lo que tienen un papel imprescindible en la transformación de las generaciones futuras”. Al abordar aspectos relacionados con las desigualdades de género, favorecen la transición de patrones culturales. EFE

Por Diana Illa

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