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Tapachula (México), 6 ene (EFE).- Decenas de migrantes nicaragüenses, actualmente varados en el sureño estado mexicano de Chiapas, han empezado a regresar a su país, debido al endurecimiento y cambios en la política migratoria, las medidas de control en la frontera y los procesos seguros y ordenados impuestos por el gobierno de Estados Unidos.

Los migrantes, que mantenían un campamento en las afueras de la estación migratoria siglo 21, empezaron a retornar a Guatemala, ya que en Centroamérica pueden circular con el documento de Identidad (DNI) de manera regular.

El nicaragüense Joel Hernández, quien viaja con su esposa y su hija, detalló que, con las nuevas disposiciones migratorias, decidió retornar a su país junto a otros 50 compatriotas.

“Nosotros estamos regresándonos a nuestro país, ya que si entramos de manera ilegal (a Estados Unidos) no vamos a tener quien nos pueda pedir (recibir) allá”, afirmó.

Consideró que al regresar a Nicaragua, se informará de las nuevas medidas e intentará realizar el trámite en su país, porque todo se ha complicado en su travesía.

“Somos prudentes, nos vamos a regresar a pesar de que la situación en el país, es crítica por la dictadura del presidente Daniel Ortega”.

Este viernes, más de 1.000 migrantes haitianos, cubanos, venezolanos, cubanos, africanos, ecuatorianos, se organizaron en filas y fueron atendidos por más de una decena de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y personal del Servicio de Protección Federal (SPF), que ayudaron a ordenar e ingresar a los extranjeros.

OTROS MIGRANTES SE QUEDAN EN MÉXICO

Contrario a los nicaragüenses, los migrantes venezolanos que permanecen en Tapachula y quienes han conocido la información que emitió el presidente estadounidense Joe Biden, saben que la idea de poder cruzar de manera irregular se ha complicado, pero han optado por quedarse en México y buscar su regularización.

El migrante venezolano Ángel Duviñez señaló que él no cuenta con nadie que lo reciba en Estados Unidos, por lo que no califica para el programa que anunció Biden.

Señaló que su esperanza es poder llegar a Ciudad de México, ya que las oportunidades están en todos lados “y si este país nos ayuda para permanecer, podemos quedarnos aquí a trabajar”.

Los migrantes venezolanos que están varados en la frontera sur de México se encuentran entregándose en las estaciones migratorias para poder obtener documentos y permanecer legalmente en Chiapas.

Mientras que los haitianos que también permanecen en Tapachula de manera masiva aseguran desconocer las nuevas medidas migratorias anunciadas por el gobierno estadounidense.

Louis Illien, migrante haitiano, señaló que, por ahora, no pueden regresar a su país, por lo que van a continuar su travesía a Estados Unidos.

“Si el presidente Biden nos va deportar a México, tendremos que aguantar en este país para poder obtener documentos”, enfatizó.

Esta situación refleja la crisis migratoria que se vive en la región pues durante el año fiscal de 2022 Estados Unidos registró la detención de 2,76 millones de migrantes indocumentados, una cifra inédita.

Durante 2022, según datos de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), México recibió 118.478 peticiones de migrantes que solicitaron asilo, la segunda cifra más alta tras la de 2021 con 131.448 casos.

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