Shanghái (China), 20 jun (EFE).- Un juez hongkonés rechazó hoy la libertad bajo fianza para el editor y el director del rotativo crítico con el Gobierno chino Apple Daily, que están acusados de “confabularse” con elementos extranjeros bajo la ley de seguridad nacional impuesta por Pekín en la ciudad.

Según el diario local South China Morning Post, el director, Ryan Law, y el editor, Cheung Kim-hung -también consejero delegado de la matriz del periódico, Next Digital-, permanecerán bajo custodia policial tras ser detenidos este jueves junto a otros tres directivos de Apple Daily a los que sí se liberó bajo fianza.

Los acusados ofrecieron hasta 3 millones de dólares de Hong Kong (386.000 dólares, 326.000 euros) como fianza y dimitir de sus cargos del periódico, pero el juez encargado del caso rechazó la solicitud al considerar que no hay razones suficientes para pensar que no seguirán “poniendo en peligro la seguridad nacional”.

La próxima vista del caso fue fijada para el próximo 13 de agosto, apunta la televisión pública RTHK.

Cheung y Law, junto a tres empresas afiliadas al rotativo, están acusados de “conspirar” junto al ahora encarcelado fundador del diario, Jimmy Lai -una de las figuras más conocidas de la oposición prodemocrática en la antigua colonia británica-, para “confabularse” con fuerzas extranjeras.

Según la prensa local, la acusación se basa en varios artículos publicados en el diario en los que se reclamaban sanciones contra China por su represión de las protestas de 2019 en Hong Kong, aunque por ahora las autoridades no han hecho públicas las pruebas que respaldarían los cargos.

Más de 500 efectivos de la Policía llevaron a cabo redadas en las domicilios de los detenidos y en la redacción de Apple Daily, incautándose de decenas de ordenadores y discos duros y congelando también unos 18 millones de dólares de Hong Kong (2,32 millones de dólares, 1,95 millones de euros) de las tres citadas compañías.

Este proceso judicial ha suscitado críticas por parte de la oposición local, de países occidentales y de organismos internacionales como Amnistía Internacional (AI), que lo consideran un nuevo “ataque” contra la libertad de prensa, mientras que tanto las autoridades hongkonesas como las chinas defendieron la actuación.

El secretario hongkonés de Seguridad, John Lee, aseguró que se trata de un caso de “conspiración” y que no tiene nada que ver con el trabajo de los periodistas locales, a los que advirtió: “Haced vuestro trabajo periodístico tan libremente como deseéis, con arreglo a la ley y dando por hecho que no conspiréis o tengáis intenciones de incumplir la ley hongkonesa y mucho menos la Ley de Seguridad Nacional”.