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Lima, 4 ene (EFE).- Las primeras horas de la convocatoria para el reinicio de una jornada de protestas en Perú por organizaciones políticas y sociales contra el Gobierno de la presidenta Dina Boluarte se desarrollan con normalidad y sin incidentes mayores, según reportes oficiales.

Manifestantes marchan hoy, en contra del Gobierno de la presidenta Dina Boluarte, en las calles de la ciudad de Arequipa (Perú). EFE/José Sotomayor

En medio de la expectativa en el país, luego de que en diciembre se presentaran violentos enfrentamientos que dejaron 28 muertos, los medios locales indicaron que los únicos incidentes se dieron en las regiones sureñas de Puno y Cuzco, donde se desplegó a gran cantidad de miembros de las fuerzas de seguridad.

Manifestantes marchan hoy, en contra del Gobierno de la presidenta Dina Boluarte, en las calles de la ciudad de Arequipa (Perú). EFE/José Sotomayor

A primera hora de la mañana, Boluarte visitó, junto con el primer ministro, Alberto Otárola, y el ministro de Defensa, Jorge Chávez, el “centro de monitoreo y control de la crisis” instalado en Lima.

En el lugar, Chávez mostró a Boluarte y Otárola el seguimiento “en tiempo real” que se hace de la situación de la red vial nacional y de los posibles focos de protesta en el país.

Uno de los encargados del monitoreo señaló a las autoridades que, de momento, no se reportaba ninguna interrupción de tránsito “por disturbios sociales”, aunque se iba a confirmar intentos de bloqueos en la norteña Cajamarca, de donde es oriundo el expresidente Pedro Castillo, y en la sureña Puno.

Boluarte comentó brevemente que llegó hasta el lugar para “mirar de manera más directa” el seguimiento “minuto a minuto” de las protestas y pidió que se le entregue “en el tiempo más corto posible” la información actualizada del día.

SITUACIÓN EN EL INTERIOR PAÍS

Medios locales informaron que en Puno, región fronteriza con Bolivia, manifestantes bloquearon un sector de la carretera en la ciudad de Juliaca, mientras que en Cuzco se ordenó un control riguroso del acceso al aeropuerto, lo que generó colas de turistas y viajeros, aunque las operaciones siguieron con normalidad.

En esa ciudad hay una paralización del servicio de transporte público, pero se mantuvo con normalidad la circulación de taxis y vehículos particulares, sin que hasta el momento se reporten bloqueos de carreteras u otros incidentes.

En otras localidades como las también sureñas Andahuaylas y Ayacucho, que fueron el epicentro de las protestas de diciembre pasado, los comercios y el transporte también trabajaron con normalidad y sin que se reporten bloqueos.

Sin embargo, se informó que organizaciones sociales de Andahuaylas convocaron a una reunión para decidir cómo participarán en las protestas, mientras que en Ayacucho se convocó a una marcha para las 16.00 hora local (21.00 GMT).

Las actividades también comenzaron con normalidad en la región sureña de Tacna, fronteriza con Chile, mientras que en la sureña Trujillo se reportó un ambiente de normalidad.

En el caso de Arequipa, la segunda ciudad del país, EFE pudo constatar que un grupo de manifestantes se dirigió de forma pacífica al aeropuerto, que ya fue tomado por los protestantes en diciembre, para partir posteriormente hacia la localidad.

PROTESTAS PUEDEN CRECER

A pesar de ello, el exministro del Interior Raúl Vargas, quien es un conocido analista en temas sociales, consideró en el Canal N que las protestas “van a ir creciendo” durante las próximas horas y días, aunque dijo que probablemente no se vean “grandes movilizaciones”.

“Pero sí, nuevamente, van a tratar de subirse de esta ola de descontento los oportunistas para generar situaciones extremas con los costos sociales que hemos visto a mediados de diciembre”, dijo.

El exministro añadió que se está “viendo una actuación más proactiva” del Gobierno y aseguró que se debe mantener “una decisión política firme” para detener los eventuales ataques la propiedad pública y privada, pero también “el compromiso y la responsabilidad de garantizar el ejercicio constitucional de la protesta, siempre y cuando esta sea pacífica”.

El reinicio de las protestas ha sido convocado por organizaciones sociales, regionales y políticas para exigir la renuncia de la presidenta Boluarte y el cierre del Congreso, así como la convocatoria a elecciones generales y a una asamblea constituyente.

Las protestas comenzaron en diciembre pasado, luego de que Boluarte asumiera la presidencia por sucesión constitucional, tras la destitución de Castillo por intentar cerrar el Legislativo, intervenir en la judicatura y gobernar por decreto.

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