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Madrid, 21 mar (EFE).- El festival suizo que lideran Marco Odermatt y Lara Gut-Behrami, que ya tienen matemáticamente asegurada la Copa del Mundo de esquí alpino, se completará este fin de semana en la estación austriaca de Saalbach, sede de las finales de la competición -que arrancaron el fin de semana pasado y que se completarán con las disciplinas de velocidad-, en las que ambos apuntan a un ‘póquer’ de Globos de Cristal.

La suiza Lara Gut Behrami, ganadora de la Copa del Mundo de gigante, celebra en el podio con el Globo de Cristal. EFE/EPA/CHRISTIAN BRUNA

Odermatt, de 26 años, el nuevo gran dominador del deporte rey invernal, hace tiempo que se aseguró de forma matemática la consecución de su tercer título seguido; y el pasado sábado se convirtió en noticia, precisamente, por salirse de pista en el último gigante del curso. Lo que evitó que se alzase con la victoria en todas las (diez) carreras de la campaña, en una disciplina en la que hace tiempo que certificó, asimismo por tercera vez seguida, la captura de la Bola de Cristal.

‘Odi’, convertido tras la retirada del tenista Roger Federer en el nuevo ídolo deportivo de la Confederación Helvética, y que, al igual que Gut, no disputa pruebas de eslalon, aspira al pleno de Copas -lo mismo que Lara-, ya que comanda asimismo las clasificaciones de descenso y de supergigante.

De las trece victorias que cuenta esta temporada, nueve las consiguió en gigante, su gran especialidad -en la que, además de ser campeón olímpico suma 23 de sus 37 triunfos en la competición de la regularidad-. Las otras cuatro se las repartió entre el descenso y el ‘súper’.

La de supergigante, que se decide este viernes, la tiene, en teoría, casi asegurada, pues comanda la clasificación con 81 puntos sobre el austriaco Vincent Kriechmayr. La de descenso, que en el caso de los hombres se decidirá el domingo, la comanda con 42 sobre el francés Cyprien Sarrazin -doble ganador este curso de los prestigiosos descensos de Kitzbühel (Austria)-, que regresa tras su lesión para discutirle la Bola de Cristal de la modalidad.

La temporada que está a punto de concluir estaba llamada a ser la del sexto triunfo final de la estadounidense Mikaela Shiffrin, la mejor esquiadora de todos los tiempos, que hubiese igualado de esa forma el récord de la austriaca Annemarie Moser Pröll, la gran campeona de la década de los 70.

Pero Shiffrin se lesionó en el descenso de Cortina, a finales de enero. Y no regresó hasta hace dos fines de semana. Lo que aprovechó Gut, de 32 años, para sumar todos los puntos posibles y certificar el pasado domingo -matando dos pájaros de un tiro-, la consecución de su segunda gran Bola de Cristal -después de la que capturó hace ocho años- y la Copa del Mundo de gigante.

A Gut -entrenada por el español José Luis Alejo, que declaró a Efe que ve “factible” que la suiza “gane los cuatro Globos”- le bastó ser décima el domingo en la prueba que ganó la italiana Federica Brignone para ganar el mismo día los dos trofeos. Convirtiéndose en la primera suiza, desde que lo hiciese por última vez Sonja Nef en 2002, en capturar la Copa de gigante.

Salvo la general de hombres, lo único que estaba decidido antes del fin de semana pasado eran las Copas de eslalon. Shiffrin, que acaba de cumplir 29 años y que hace muchos ya lo había ganado todo en el esquí alpino, había regresado, a lo grande, en Are. La estación en la que logró su primer triunfo y en la que el año pasado superó el récord histórico de victorias de Ingemar Stenmark, que hizo sonar 86 veces el himno sueco en la competición de la regularidad.

Después de imponerse en Are, con la Copa de la disciplina asegurada por octava vez, ‘Mika’ volvió a ganar el pasado sábado en Saalbach, la estación que el año próximo albergará los Mundiales. Elevando a 97 su récord absoluto de victorias y a 60 su plusmarca de triunfos en una misma disciplina.

El fallo de Odermatt lo aprovechó otro suizo, Loic Meillard, para anotarse el último gigante del curso, en el que hizo historia Joan Verdú, al lograr la segunda plaza para Andorra.

Manuel Feller había salvado, de momento, la honra de Austria; al llegar a Saalbach como ganador de la Copa del Mundo de eslalon. El tirolés se conformó con la segunda plaza el domingo, cuando festejó triunfo el noruego Timon Haugan.

Odermatt y Gut-Behrami apuntarán este viernes, cuando se disputen los supergigantes, a su tercer Globo.

Lara, que hace años compartió entrenamientos con la andaluza María José Rienda -la española con más victorias en la Copa del Mundo (6), que indicó a Efe que la flamante ganadora de la competición de joven ya “se fijaba en todo, tenía cualidades y tenía claro cuál sería su camino”- lidera la clasificación de ‘súper’ con 69 puntos de ventaja sobre la austriaca Cornelia Hütter y con 74 respecto a Brignone.

El sábado, Gut -casada con el ex capìtán de la selección suiza de fútbol, Valon Behrami- optará a la Copa de descenso, cuya clasificación comanda con 68 unidades sobre Stephanie Venier y con 72 respecto a otra austriaca, la citada Hütter.

El domingo se clausura la competición con el descenso masculino, una disciplina en la que Odermatt se convirtió en campeón mundial el año pasado, pero en la que no había ganado en Copa del Mundo hasta que lo hizo éste: repitiendo triunfo en el Lauberhorn de Wengen, ante su apasionada afición.

Odermatt, que también tiene a tiro mejorar su propio récord histórico de puntuación (2.042), puede completar la temporada de su vida si, después de asegurarse la Copa de supergigante, resistiese el domingo la embestida final de Sarrazin. Al que aventaja en 42 unidades, por lo que aunque ganase la prueba el francés, le valdría acabar tercero para llevarse a casa el Globo de Cristal de descenso.

Adrian R. Huber

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