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Lima, 24 ene (EFE).- Perú afronta este martes un “gran marcha nacional” de protesta contra el gobierno de la presidenta Dina Boluarte, cuya renuncia es exigida por organizaciones sociales, campesinas, sindicales y políticas desde diciembre pasado.

La convocatoria tendrá su punto de concentración en Lima en la céntrica plaza Dos de Mayo, donde se encuentra la sede de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), el principal gremio sindical peruano.

La manifestación se realizará cinco días después de la marcha “La toma de Lima”, que reunió en la capital peruana a miles de manifestantes llegados desde varias regiones del país, donde se mantienen las protestas antigubernamentales desde diciembre.

Esa protesta desencadenó en duros enfrentamientos entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional y, en medio de ella, se generó un gran incendio, por causas que aún están siendo investigadas, que destruyó un edificio en las cercanías a la plaza San Martín, en una zona considerada patrimonio histórico de la humanidad.

Los manifestantes exigen la renuncia de Boluarte y el cierre del Congreso, así como la convocatoria a elecciones generales para este año y a una asamblea constituyente.

Al igual que en los últimos días, las protestas continuaron este lunes en Lima, donde las delegaciones llegadas la semana pasada desde diferentes regiones recorrieron las calles del centro junto a integrantes de organizaciones y gremios sociales y políticos.

A nivel nacional, se mantuvieron los bloqueos, marchas y enfrentamientos en otras regiones del país, mientras que en algunas zonas se comenzó a reportar escasez de bienes debido a las bloqueos de carreteras que duran ya más de dos semanas.

La Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran) informó que una decena de regiones del país se encuentran afectadas por, al menos, 74 puntos de carreteras interrumpidas, en las que se incluye a 18 vías nacionales.

Desde que comenzaron en diciembre pasado, las movilizaciones han cobrado la vida de más de 60 personas, 46 de ellas en enfrentamientos con las fuerzas del orden, mientras que un policía murió tras ser quemado vivo por manifestantes.

A estas víctimas se suman nueve decesos en sucesos relacionados con los paros, según datos de la Defensoría del Pueblo, y una muerte más en la norteña región de La Libertad, confirmada por la Policía.

Asimismo, Acnur reportó la muerte de cuatro haitianos que no pudieron recibir asistencia médica por los bloqueos de carreteras y Unicef la de un bebe nonato, cuya madre, embarazada de 7 meses, no llegó a tiempo a un hospital.

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