Lima, 20 dic (EFE).- La grave crisis social y política que se presentó en Perú en noviembre pasado “conspiró” para que las autoridades del país no suscribieran los acuerdos que ya habían negociado para la compra de las vacunas para enfrentar a la pandemia de la covid-19, afirmaron las autoridades peruanas.

“Tuvimos tres Gobiernos sucesivos. Es una cosa extraordinaria que no ha pasado en ningún país del mundo. El contexto de inestabilidad política ha conspirado de algún modo en que no tengamos, hoy, una fecha cierta de la llegada de las vacunas“, afirmó a la prensa la primera ministra peruana, Violeta Bermúdez.

En ese sentido, el presidente Francisco Sagasti agregó también a los medios que Administración solo se pronunciará sobre la llegada de la vacuna al país en cuanto haya cerrado los acuerdos.

“No se puede prometer lo que no se va a cumplir. Las negociaciones son muy complejas y tan pronto tengamos la fecha lista, la anunciaremos. Antes de eso es especulación”, remarcó.

GRAVE INESTABILIDAD

Perú vivió durante noviembre uno de los períodos de agitación social y política más graves de las últimas décadas, a partir de la decisión del Congreso de destituir a Martín Vizcarra el pasado 9 de noviembre, lo que originó masivas protestas ciudadanas.
En esas movilizaciones murieron, el 14 de noviembre, dos jóvenes y otros cientos resultaron heridos por la violenta represión policial en Lima, lo que llevó al día siguiente a la dimisión de Manuel Merino, quien había reemplazado a Vizcarra como jefe de Estado.

El 16 de noviembre, el legislador Francisco Sagasti fue elegido presidente del Congreso y, en cumplimiento del mandato constitucional, asumió el 17 la jefatura del Estado para conducir un gobierno de transición que deberá entregar el mando el próximo 28 de julio al gobernante que sea elegido en los comicios de abril.

En los últimos días, tanto Vizcarra como los representantes del Gobierno de Sagasti han afirmado que los contratos para la compra de las vacunas se debieron cerrar, precisamente, en noviembre, pero esto fue impedido por la gran inestabilidad que enfrentó el país.

HABLAR CON TRANSPARENCIA

La primera ministra señaló, en declaraciones publicadas este domingo por el diario La República, que el Gobierno de transición ha decidido “hablar con transparencia” y que, a pesar de que ya existe todo un plan para la vacunación, todavía no se tiene “un contrato firmado que nos diga ‘tal día, tantas vacunas llegan al Perú'”.

“Y yo sé que no es una gran noticia, pero es mejor ser transparentes que jugar con la expectativa de la ciudadanía. Esto no significa que estamos de brazos cruzados, para nada. Existen dos convenios marco que ya estaban suscritos con anterioridad”, explicó.
Bermúdez agregó que estos dos convenios son con la farmacéutica Pfizer y con el mecanismo internacional Covax, y que el laboratorio ha corroborado que tiene a Perú “en la lista de países que, si se concretan los acuerdos, recibirían las vacunas”.
“Cuando hemos ingresado (al Gobierno) los plazos ya estaban prácticamente vencidos. Hemos tenido que negociar, conversar, explicarles la situación. Más que buscar responsables, noviembre fue un mes crítico para estas negociaciones y firmas de acuerdo”, acotó.

A pesar de esta situación, que ha generado duras críticas contra las Administraciones de Vizcarra y de Sagasti, así como contra el Congreso que originó la inestabilidad con sus decisiones, la primera ministra dijo que confía “en que en los próximos días” tendrán “alguna noticia al respecto”.

MIRAR HACIA ADELANTE

Precisamente, al referirse a las críticas, Sagasti aseguró que prefiere no buscar responsables sino actuar con la mayor celeridad posible para concretar el plan de compra de las vacunas.

“Prefiero no mirar hacia atrás y mirar hacia adelante. Las tareas que tenemos son muy complejas y requieren toda nuestra atención”, sostuvo en declaraciones publicadas por el diario Trome.

Añadió, en ese sentido, que espera que la pronta compra de las vacunas se convierta en “el primer logro” de su Gobierno, pero que también tienen “que reactivar la economía” y lograr que la educación llegue “a todos los jóvenes”.

Sagasti ratificó, además, su confianza en la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, quien también ejerció ese cargo durante el gobierno de Vizcarra, y a la que muchos responsabilizan por el retraso en la compra de las vacunas.

“Pilar Mazzetti es una excelente ministra y colaboradora”, remarcó el mandatario, tras decir que “lo que faltaba antes era rumbo, orientación y dirección”.

Ante los pedidos de especialistas para que se estudie la posible imposición de una nueva cuarentena para enfrentar una eventual segunda ola de la pandemia, Sagasti afirmó que no cree que esta deba ser generalizada, pero dijo que “sí puede haber cuarentenas focalizadas, si es que lo amerita”.

Perú está actualmente a unos 4.000 casos de alcanzar el millón de infectados desde que la pandemia de la covid-19 llegó al país, en marzo pasado, y ha superado los 37.000 fallecidos, aunque actualmente reporta unos 28.450 casos activos de la enfermedad.