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Sevilla, 12 feb (EFE).- El Betis se ha garantizado los servicios del central argentino Germán Pezzella hasta el 30 de junio de 2026 y, con ello, le ha dado el zaguero de Bahía Blanca una de las llaves de su vestuario por rendimiento, veteranía y ascendencia en una plantilla a la que se le han ido muchos de los pesos pesados que tanto valora, más allá del fútbol, el técnico chileno Manuel Pellegrini.

Con contrato también hasta 2026, el ‘Ingeniero’ se ha asegurado con la renovación de Pezzella la continuidad de un central y de uno de los capitanes de una plantilla huérfana de ellos con la retirada de Joaquín Sánchez y las sucesivas marchas a México de futbolistas del peso específico de Sergio Canales, al Monterrey, y de Andrés Guardado, en esta temporada al Club León.

Pellegrini, sabedor que lo que se cuece en las ‘tripas’ del Villamarín se metaboliza sobre el césped, había pedido la continuidad durante una temporada, hasta el 30 de junio de 2024, tanto de Guardado como de su compatriota Claudio Bravo y ahora, con el mexicano fuera y el chileno con pocos meses por delante, se ha asegurado la presencia a su lado del zaguero campeón del Mundo con Argentina.

Germán Pezzella, a sus 32 años, es uno de los baluartes defensivos del entramado defensivo de Pellegrini con su compatriota Guido Rodríguez en el mediocentro y, tras la lesión de éste, con el estadounidense Johnny Cardoso, una de las revelaciones de la presente temporada desde su llegada en el pasado mercado invernal desde el Fluminense brasileño.

No obstante su trayectoria y palmarés, el ‘káiser’ de Bahía Blanca, como lo ha bautizado encomiásticamente el Betis en su renovación, no ha parado de crecer en un año marcado por la ausencia de centrales por la marcha al fútbol saudí del italo-brasileño Luiz Felipe Ramos y la lesión de larga duración de Marc Bartra, lo que ha obligado al argentino a multiplicarse y sacar lo mejor de sí dentro y fuera.

A su lado, se ha hecho central de Primera División el marroquí Chadi Riad, quien había llegado cedido desde el Barcelona, como tercera opción para el eje de la defensa y con ficha del filial bético, aunque las circunstancias obligaron a que saltara al primer equipo hasta consolidarse con el espejo, como ha reconocido el zaguero marroquí, de Germán Pezzella.

El sentido táctico y la lectura de todas las facetas del juego del argentino han sido los cimientos sobre los que un central bisoño puede crecer en aplomo, temple, conceptos defensivos y, sobre todo, en la tranquilidad que lo haga posible todo y que, cuando aprietan los públicos y las circunstancias, no haya nervioseras ni ganas de quitarse el balón de encima de cualquier manera.

‘Maestro y padawan’ tituló el Betis en sus redes el binomio de Pezzella y un Chadi Riad convertido en aprendiz del ‘Jedi’ de la zaga bética por el rigor y la exigencia que el zaguero de Bahía Blanca trata a su pupilo en el campo: “es una leyenda” que le “riñe cuando tiene que reñir” y le dice “lo que está bien y está mal”, dijo Chadi de su maestro.

Su veteranía la ha puesto también al servicio de otros jugadores que han llegado al Betis como el griego Sokratis Papastathopoulos, central puro de muchas batallas y no menos equipos, y de futbolistas como Marc Roca, al que Pellegrini ha utilizado forzado por las circunstancias en la defensa: allí también estaba Pezzella.

La ascendencia del de Bahía Blanca la marca su rendimiento y trayectoria, como el caso también del centrocampista Isco Alarcón, a quien le ha bastado apenas media campaña para erigirse en uno de los pesos pesados de un vestuario en el que pesa también, y mucho, el internacional francés Nabil Fekir ante las numerosas novedades e incorporaciones del grupo de Manuel Pellegrini.

Sólo en el pasado mercado invernal han llegado el centrocampista Pablo Fornals y los delanteros Chimy Ávila y Cédrik Bakambu para suplir las marchas de Guardado, el punta Borja Iglesias y el extremo Luiz Henrique, novedades en entradas y salidas que se suman a las de otros jugadores que han tenido un importante papel en las tres clasificaciones europeas consecutivas de Manuel Pellegrini y en el título de Copa del Rey de 2022.

Desde que llegó al Betis por vez primera en 2015 y por segunda en 2021 tras cuatro años en el Fiorentina italiano, Pezzella ha jugado en cinco temporadas un total de 169 partidos oficiales y se ha erigido en un peso pesado de un vestuario del que tendrá una de las llaves hasta 2026, en principio como el mismo Pellegrini.

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